Con variación mensual del 1,20% en enero, Villavicencio registra un ajuste de precios liderado por el rubro de restaurantes y la canasta familiar.
El reporte del Índice de Precios al Consumidor para enero de 2026 posiciona a Villavicencio en una situación de especial vigilancia técnica, al registrar una variación del 1,20%, cifra que supera el promedio nacional del 1,18%. El principal motor de este incremento se localizó en la división de Restaurantes y Hoteles, que presentó una inflación del 3,18%, el registro más alto entre todas las categorías para la ciudad. Este comportamiento sugiere una transmisión de costos significativa hacia el consumidor final en el sector servicios al inicio del primer trimestre.
En cuanto a la canasta familiar, el rubro de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas alcanzó un 1,88%, superando también la media nacional del 1,66%, lo que intensifica el impacto sobre el ingreso real de los hogares llaneros. Otras divisiones con variaciones notables incluyen el Transporte con un 1,65% y el sector Salud con un 1,12%. Por el contrario, sectores como la Educación y los servicios de Alojamiento y Combustibles mostraron una estabilidad relativa con variaciones de 0,00% y 0,02% respectivamente durante el periodo evaluado.
Al encontrarnos actualmente en el mes de marzo, los analistas y el mercado local permanecen atentos a la publicación oficial de los resultados correspondientes a febrero. Este próximo informe será determinante para establecer si las presiones observadas en enero en el sector alimentos y servicios fueron un ajuste estacional aislado o si consolidan una tendencia inflacionaria de mayor plazo en la región. Por ahora, el IPC sin alimentos de enero se situó en 1,01%, reflejando una dinámica de precios más rígida en Villavicencio que en otros centros urbanos como Bogotá (0,94%) o Cali (1,09%).