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Villavicencio: 1.800 víctimas de delitos en 2026

Con un acumulado de 1.886 víctimas registradas por la Fiscalía, la capital del Meta enfrenta una compleja situación de seguridad.

Villavicencio: 1.800 víctimas de delitos en 2026

A medida que avanza el mes de marzo, las cifras consolidadas de la Fiscalía General de la Nación revelan un panorama desafiante para la seguridad ciudadana en Villavicencio durante este 2026. Según el último reporte de conteo de víctimas, se han registrado un total de 1.886 denuncias, de las cuales el hurto se mantiene como la principal problemática con 535 víctimas, afectando de manera desproporcionada a la población adulta entre los 27 y 59 años.

Un análisis detallado de la victimización por género y tipo de delito permite identificar patrones preocupantes en la convivencia local. La violencia intrafamiliar ocupa el segundo lugar en incidencia con 219 casos, siendo las mujeres las principales afectadas (161 víctimas frente a 46 hombres). Asimismo, los delitos sexuales presentan una estadística alarmante: de las 63 víctimas reportadas, 53 son mujeres y, de manera crítica, 30 casos corresponden a niños y niñas entre 0 y 13 años, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infancia en la ciudad.

El perfil demográfico de la criminalidad en Villavicencio muestra que los adultos de mediana edad concentran el mayor volumen de victimización (879 casos), seguidos por los jóvenes de 18 a 26 años (286 casos). Llama la atención el crecimiento de los delitos informáticos (75 casos) y las estafas (123 casos), modalidades que han ganado terreno frente a delitos tradicionales. En contraste, aunque el homicidio doloso registra 33 víctimas, la mayor parte de la actividad judicial se centra en delitos contra el patrimonio y la fe pública.

A la espera de que se procesen los datos finales correspondientes al cierre de marzo, estas cifras de la Fiscalía sirven como un indicador temprano para las autoridades municipales sobre la necesidad de reforzar las estrategias de prevención en barrios críticos y programas de protección a la mujer y menores, quienes siguen siendo el blanco principal de los delitos de mayor impacto social y personal en la capital del Meta.