La ayuda fue canalizada a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea y contempla materiales destinados a proporcionar refugio.
La Unión Europea movilizó cientos de tiendas de campaña, mantas y equipos de emergencia para ayudar a las comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el pasado 10 de agosto.
La ayuda fue canalizada a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea y contempla materiales destinados a proporcionar refugio, agua potable y apoyo básico a las personas que perdieron sus viviendas o resultaron afectadas por el desastre.
Entre los países que han contribuido se encuentra Suecia, que proporcionó 150 tiendas de campaña y 360 mantas. Alemania envió 3.000 utensilios de cocina y 2.500 filtros de agua, mientras que Luxemburgo ofreció otras 79 tiendas de campaña.
La Comisión Europea informó que este material se suma a los 2 millones de euros en fondos de la Unión Europea destinados a apoyar a las comunidades colombianas afectadas por el terremoto.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que el apoyo europeo busca contribuir a la atención sanitaria, el suministro de agua potable, la alimentación y el alojamiento de las personas damnificadas.
“Nuestro apoyo al pueblo de Colombia continúa tras el terrible terremoto”, señaló Von der Leyen, quien aseguró que Europa acompañará al país durante el proceso de recuperación.
El envío europeo llega mientras miles de familias continúan enfrentando las consecuencias del terremoto. La destrucción de viviendas y edificios ha obligado a numerosos damnificados a permanecer en refugios temporales y espacios habilitados por las autoridades.
Las tiendas de campaña y mantas permitirán reforzar la capacidad de alojamiento de emergencia, mientras que los filtros de agua y utensilios de cocina contribuirán a cubrir necesidades básicas de las comunidades afectadas.
La respuesta internacional se ha sumado a las labores de emergencia desplegadas por Colombia desde el día del terremoto, con participación de equipos de búsqueda y rescate, organismos humanitarios y gobiernos extranjeros.
La Unión Europea señaló que continuará trabajando con las autoridades colombianas para atender las necesidades más urgentes y apoyar al país durante la fase de recuperación.
El último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) citado por las autoridades eleva a 289 el número de fallecidos por el terremoto. Además, se contabilizan 4.187 personas heridas y 143 desaparecidas.
Las autoridades también reportan que 354 personas han sido rescatadas desde que ocurrió el movimiento telúrico.
El terremoto de magnitud 7,4 golpeó principalmente a regiones del occidente y centro del país, dejando importantes daños en viviendas, carreteras, centros educativos y otras infraestructuras.
Mientras Colombia avanza en la atención de los damnificados y en la evaluación de los daños, la llegada de ayuda internacional busca cubrir algunas de las necesidades más inmediatas de las familias que permanecen sin vivienda y de las comunidades que sufrieron mayores pérdidas.