Un joven que quedó ciego tras un accidente con fuegos artificiales recuperó parte de su vista gracias a un innovador trasplante de células madre.
Nick Kharufeh, de 28 años, es uno de los primeros pacientes en EE. UU. en someterse a un trasplante autólogo de células epiteliales limbares, un procedimiento desarrollado por el hospital Mass Eye and Ear de Harvard.
El joven perdió la visión del ojo izquierdo en 2020 cuando un fragmento de pirotecnia impactó su córnea. Tras múltiples intentos fallidos de recuperación, su madre lo inscribió en un ensayo clínico que extrae células madre del ojo sano y las trasplanta al dañado.
Los resultados, publicados en Nature Communications, muestran que el 93 % de los pacientes tratados experimentaron mejoría. En el caso de Kharufeh, su visión aún no es perfecta, pero le permite identificar objetos y colores.
Los investigadores advierten que aún falta la aprobación oficial del tratamiento, pero destacan su alto potencial para tratar casos de ceguera corneal irreversible.
Tomado de El Espectador