Elegir la llanta según el eje y la operación puede reducir costos, evitar fallas y mejorar la seguridad en el transporte de carga pesada.
Elegir la llanta adecuada en vehículos de carga no solo protege la seguridad vial: también define la rentabilidad de las empresas transportadoras. Así lo advierten los expertos técnicos de Goodyear, quienes aseguran que la selección debe responder al tipo de eje y a las condiciones de operación de cada flota en Colombia.
En el eje direccional responsable de la estabilidad del vehículo se recomiendan llantas diseñadas para ofrecer precisión en carretera y desgaste uniforme, como la línea KMax S GEN2. Esta referencia también mejora el reencauche y la durabilidad estructural, aspectos decisivos para quienes recorren largos trayectos.
El eje de tracción, donde se demanda máximo agarre, requiere tecnologías como IntelliMax Traction, presente en productos como KMax D o Armor Max OTR. Estas estructuras evitan el deslizamiento en terrenos severos y reducen daños por retención de piedras, comunes en rutas exigentes y en zonas de inclinación pronunciada.
Para el eje libre o remolque, que soporta mayor peso, la recomendación apunta a compuestos con alta resistencia, como Regional RHT, capaces de reemplazar dos llantas por una, incrementando la carga útil y reduciendo costos operativos sin poner en riesgo la estabilidad.
Goodyear recuerda que no todas las flotas enfrentan el mismo tipo de terreno. Las que operan en regiones severas requieren tecnologías reforzadas, mientras que en ciudades destacan opciones como Urban Max, fabricadas para disipar calor y mantener un desempeño estable en frenados frecuentes y distancias cortas.
Los especialistas insisten en que transportadoras y técnicos deben evaluar variables clave como clima, peso, topografía y frecuencia de viaje. Una elección correcta disminuye paradas imprevistas, maximiza el rendimiento por kilómetro y mejora el nivel de seguridad del sector, fundamental para mantener la competitividad logística del país.