Esta reducción es sin duda una reto para el empresario del Meta y 51% no está preparado
La entrada en vigencia de la jornada laboral máxima de 42 horas semanales, que inició el pasado 15 de julio de 2026, encuentra al sector empresarial del Meta en un escenario de importantes retos. Un análisis elaborado por la Cámara de Comercio de Villavicencio revela que el 51% de los empresarios manifiesta no estar preparado para asumir el impacto económico que implica la reducción de la jornada laboral sin disminución salarial, lo que representa uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de las empresas de la región.
Se evidencia que este cambio normativo, establecido mediante la Ley 2101 de 2021, llega en un contexto económico complejo para el aparato productivo. De acuerdo con las proyecciones analizadas por la Cámara de Comercio de Villavicencio, los sectores que enfrentarán mayores dificultades son: comercio, hotelería, restaurantes, turismo, salud y seguridad privada, actividades que requieren operación continua o jornadas extendidas, según análisis del centro de estudios económicos (ANIF).
"Esta implementación plantea un reto que exige capacidad de adaptación y decisiones estratégicas por parte de las empresas. Estamos acompañando al sector empresarial con información técnica y recomendaciones para que este cambio normativo no se traduzca en pérdida de competitividad ni de empleo. Nuestro compromiso es fortalecer la capacidad de respuesta de las empresas del Meta frente a este escenario", afirmó Hugo López Burgos, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Villavicencio.
También evidencia que el denominado "efecto tijera" incrementará el costo de la hora ordinaria. Según proyecciones de ANIF analizadas en el estudio, este aumento podría alcanzar un 34,7% acumulado durante el segundo semestre de 2026. A este panorama se suma el incremento del recargo por trabajo en domingos y festivos, que desde el 1 de julio de 2026 pasó del 75% al 90%, aumentando significativamente los costos laborales para las empresas que operan de manera permanente.
Si bien la implementación de la jornada de 42 horas elimina obligaciones como el Día de la Familia semestral y las dos horas semanales destinadas a actividades recreativas, culturales, deportivas o de capacitación contempladas en la Ley 50 de 1990, el análisis concluye que estos alivios resultan insuficientes frente al incremento de los costos laborales que deberán asumir numerosos sectores productivos.
El estudio también alerta sobre una disminución en la productividad empresarial. Con base en cifras de Corficolombiana, la productividad por trabajador registró una caída del 3,1%, mientras que una de cada cuatro empresas (25%) ya está recurriendo a procesos de automatización para compensar la reducción de la jornada laboral.
Frente a este panorama, la Cámara de Comercio de Villavicencio recomienda a los empresarios revisar de manera inmediata sus estructuras de costos, rediseñar los turnos de operación, actualizar los Reglamentos Internos de Trabajo e incorporar herramientas de eficiencia y transformación tecnológica que permitan mantener la competitividad y proteger el empleo formal.