Así lo confirmó el ministerio de Salud, al salir al paso de las críticas que se han generado por el aumento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) que se estableció para este año, de la cual el mismo titular de la cartera, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha insistido que el problema no es la plata sino cómo la usan las EPS.
En un comunicado del ministerio se indicó que en lo que va del Gobierno del Cambio, 2022- 2026, el presupuesto de salud se ha incrementado en poco más de 25 billones de pesos, que representan 1,4% del Producto Interno bruto (PIB), descontando la inflación.
En lo referente a la UPC, el ministerio informó que, en este mismo periodo, se aumentó en 30,4%, que representan 22,9 billones de pesos, equivalentes al 1,3% del PIB, lo cual calificaron como un esfuerzo fiscal histórico para fortalecer la financiación del sistema de salud.
Ante la controversia que se ha generado por el aumento de la UPC en 2026, reiteraron que este incremento fue decidido con base en una metodología rigurosa, información oficial disponible, participación de los distintos actores del sistema por lo cual, afirma el Ministerio, el incremento es suficiente, técnicamente sustentado y acorde con las ordenes de la Corte Constitucional.
Según se dijo, el asunto estructural de fondo es la representación de las EPS a través de algunos gremios como la Asociación colombiana de Empresas de Medicina Integral (ACEMI), a quienes señala de reportar información con graves inconsistencias, generando pérdidas multimillonarias que ponen en riesgo la atención de los usuarios del Sistema.
Entre las falencias detectadas informaron que hay reportes de pagos asociados a personas fallecidas, servicios básicos reportados con valores que no corresponden a los precios del mercado, las cuales han sido prácticas recurrentes, acumuladas durante años, que explican buena parte del desequilibrio financiero que algunos sectores pretenden atribuir al Estado, en un intento por evadir responsabilidades.
“La metodología utilizada para definir la UPC se basa en datos reales de uso y costos del sistema, con base en la información reportada por las EPS y fuentes oficiales. Cuestionar esta metodología implica desconocer que fue precisamente el análisis de esos datos el que dejó en evidencia graves inconsistencias en el manejo de los recursos”, anotó el comunicado.
Por: Presidencia de la República