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Petronio Álvarez llega a Bogotá tras terremoto

El festival permitió a los comerciantes ofrecer productos tradicionales como sombreros elaborados con paja tetera, artesanías, dulces y joyería.

Petronio Álvarez llega a Bogotá tras terremoto

El tradicional Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez trasladó este año parte de su celebración a Bogotá, como consecuencia de los graves daños que dejó el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto y afectó especialmente a Cali.

La capital recibió durante el fin de semana a cerca de 120 comerciantes y artesanos caleños, quienes encontraron en esta edición una oportunidad para mantener sus actividades económicas y mostrar la riqueza cultural del Pacífico colombiano.

Entre los participantes estuvo Orfelia Casquete, artesana que sobrevivió a una difícil experiencia durante el terremoto. Mientras viajaba hacia Cali para participar en el festival, un derrumbe provocado por el sismo bloqueó la carretera entre Buenaventura y la capital del Valle del Cauca. La falta de comunicación hizo que ella y una compañera fueran reportadas como desaparecidas durante dos días.

Cultura y economía en medio de la emergencia

El festival permitió a los comerciantes ofrecer productos tradicionales como sombreros elaborados con paja tetera, artesanías, dulces, joyería, vestuario y diferentes preparaciones de la gastronomía del Pacífico.

La celebración también se convirtió en un espacio para reivindicar la herencia afrocolombiana de la región mediante sus expresiones culturales, peinados, vestidos, música y tradiciones.

En los escenarios estuvieron agrupaciones que interpretaron ritmos tradicionales con instrumentos como la marimba, el cununo y la guasá. Entre ellas participó Patacoré, agrupación ganadora del Petronio Álvarez de 2025 en la categoría de Marimba y Cantos Tradicionales.

Música para resistir

Para los artistas participantes, la música representa mucho más que entretenimiento. Andrés Steven Quiñones, vocalista de Patacoré y oriundo de Tumaco, explicó que en el Pacífico la música es utilizada como una forma de resistencia y como un vínculo entre las comunidades.

La celebración también sirvió como punto de encuentro para quienes buscan sobreponerse a las pérdidas ocasionadas por el terremoto.

“Es una oportunidad para conocer e interactuar con otros compañeros que han sufrido la misma tragedia”, expresó Casquete, quien aprovechó el evento para continuar con la venta de sus productos.

El terremoto dejó 331 muertos, de los cuales 153 correspondían a Cali, además de 4.439 heridos y 240 desaparecidos, según el último balance citado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

En medio de la emergencia, el Petronio Álvarez se convirtió así en un espacio de resistencia cultural, solidaridad y recuperación económica para las comunidades afectadas.