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Mujeres y hombres tienen las mismas capacidades para liderar

Esto según Estudio de Mujeres por la Democracia sin embargo, a la hora de decidir, sigue presente la discriminación contra ellas

Mujeres y hombres tienen las mismas capacidades para liderar

El 94% de los colombianos encuestados en las cinco principales ciudades del país cree que hombres y mujeres tienen las mismas capacidades para liderar, y la mitad reconoce que la sociedad no actúa en consecuencia. La discriminación, la falta de respaldo institucional y la violencia psicológica son las principales barreras que enfrentan las mujeres para acceder a cargos de liderazgo.

Las mujeres representan hoy solo el 29 % del Congreso, el 27,4 % de las juntas directivas de empresas inscritas en bolsa y el 12,5 % de los cargos de dirección ejecutiva del país. El 61 % de los encuestados reconocen que las mujeres tienen que esforzarse más que los hombres para demostrar su valía en política y el 77 % que las mujeres colombianas se caracterizan por su carácter para enfrentar situaciones difíciles.

La Fundación Mujeres por la Democracia presenta los resultados de un estudio cuantitativo realizado a 1.900 hombres y mujeres en las cinco principales ciudades del pais: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. El hallazgo es contundente: Colombia ya cambió de mentalidad, pero ese cambio todavía no se traduce en acción; las decisiones siguen favoreciendo a los hombres.

El 94% de los colombianos encuestados cree que hombres y mujeres tienen las mismas capacidades para ejercer cargos de liderazgo y cuando se evalúan atributos específicos, la percepción va incluso más allá: el 53 % percibe que las mujeres tienen una ventaja en orden y organización, el 52 % en empatía y sensibilidad frente a las necesidades y el 49 % en administración del dinero. En otros atributos como honestidad, transparencia, construcción de acuerdos y capacidad de lograr resultados la respuesta dominante es que no hay diferencia entre hombres y mujeres. En las 15 competencias de liderazgo evaluadas, ninguna arroja una ventaja percibida para los hombres.

En política, el consenso es igualmente sólido. El 74 % no ve diferencia entre hombres y mujeres en capacidades técnicas, el 72 % en cumplimiento de promesas y el 65 % en gestión honesta del dinero público. Cabe destacar que 6 de cada 10 colombianos considera que las mujeres son iguales manejando la economía, gestionando con honestidad el dinero de los contribuyentes y liderando políticas sociales, mientras que 3 de cada 10 destacan las capacidades las mujeres en estos mismos atributos. El 65 % tampoco tiene preferencia de género para elegir a su jefe. Y 6 de cada 10 considera que hombres y mujeres aportan por igual al sostenimiento del hogar. Para el 58 % de los colombianos es indiferente que el próximo presidente sea hombre o mujer.

No obstante, el 65 % admite que existen brechas reales para ejercer liderazgo y el 54 % de los encuestados reconoce que la sociedad colombiana no actúa en consecuencia con lo que cree. 

"La mentalidad cambió; los paradigmas no. Las mujeres en Colombia llevamos décadas conquistando espacios, construyendo convicción, cambiando mentalidades. Eso es real y es un logro enorme. Pero cuando contrastamos lo que la gente cree con lo que pasa en la realidad, la conclusión es dura: a la hora de tomar decisiones, de abrir puertas, de designar cargos, de votar, sigue ganando la discriminación. El cambio se dio sólo en nuestros pensamientos; todavía no se traduce en acciones", indicó Laura Herrera, directora de la Fundación Mujeres por la Democracia.

Las barreras son concretas y el estudio las identifica. El 61 % afirma que las mujeres deben esforzarse más que los hombres para demostrar su valía en política. El 63 % señala que las mujeres en cargos altos enfrentan más críticas personales —sobre su apariencia y su vida privada— que sus pares masculinos. El 47 % cree que las mujeres reciben peor trato en cargos políticos, el 33 % en entidades del gobierno y el 26 % en el sector privado. 6 de cada 10 entrevistados considera que hombres y mujeres aportan por igual al sostenimiento del hogar. Y el 56 % coincide en que no se impulsa a las mujeres a ser líderes desde una edad temprana: la discriminación no empieza en el mercado laboral, empieza mucho antes.

Cuando se pregunta por qué hay menos mujeres en posiciones de liderazgo, la respuesta es directa: el 33 % señala la discriminación como causa principal en el sector privado y el 29 % en cargos de elección popular. Solo el 4 % menciona la falta de formación. El problema está en la inercia de un sistema que pone obstáculos y pide un esfuerzo excepcional de la mujer para poder avanzar. La violencia hace parte de ese sistema: el 72 % reconoce que las mujeres sufren más violencia que los hombres, y el 54 % considera que la violencia en política es un obstáculo crítico para su participación.

"Cuando cruzamos lo que los encuestados creen con los números reales de congresistas, miembros de juntas directivas, líderes empresariales y salarios, queda claro que Colombia cambió de mentalidad pero aún debe avanzar en comportamientos. Esa deuda con las mujeres de este país no admite más espera y saldarla está en manos de quienes contratan, de quienes eligen y de quienes votan", anadió Laura Herrera, directora de la Fundación Mujeres por la Democracia.

Es hora de pasar del discurso a los hechos.

El estudio muestra que 6 de cada 10 colombianos cree que la representación femenina en el liderazgo político mejorará en la próxima década. Esa esperanza existe. Pero la esperanza no cambia estructuras, las decisiones sí. Impulsar el liderazgo femenino desde la infancia, garantizar paridad real en listas y juntas, cerrar las brechas salariales y acabar con la violencia política contra las mujeres, no son favores, es una cuestión de equidad. Son las decisiones de nombrar o votar por mujeres lo que Colombia necesita para ser coherente con lo que sus ciudadanos ya creen.

Información de: secnewgate