Para entender el cambio, es necesario recordar que en Colombia la pensión mínima se actualiza automáticamente según el aumento del (SMMLV).
El inicio de un nuevo año trae consigo ajustes fundamentales para la economía de los hogares colombianos, especialmente para quienes dependen de una asignación pensional.
Tras la expedición de los decretos que fijan el salario mínimo para el próximo periodo, miles de ciudadanos que se jubilaron con el monto básico en 2025 se preguntan con exactitud cuánto dinero recibirán en sus cuentas a partir de enero.
Quienes durante el año 2025 recibieron una mesada de $1.423.500, verán reflejado en 2026 un incremento significativo basado en las nuevas disposiciones gubernamentales.
El salario mínimo para 2026 se fijó en $1.750.905. Esto implica que el ajuste para este grupo de pensionados no se rige por la inflación (IPC), sino por el porcentaje de aumento del salario mínimo, que para esta vigencia se estableció en un 23%.
Para un pensionado que devengaba el mínimo en 2025, las cifras quedan distribuidas de la siguiente manera:
Este incremento absoluto de $327.405 busca, según el Gobierno Nacional, cerrar la brecha hacia un “salario vital” que cubra las necesidades básicas de los ciudadanos.
Es vital aclarar que no todos los pensionados reciben el mismo porcentaje de aumento. La normativa colombiana, específicamente el Artículo 14 de la Ley 100 de 1993, establece una distinción clara:
El ajuste del 23% es uno de los más altos registrados recientemente, superando el incremento del 12% que se aplicó en 2024 y el 9,5% de 2025. Este aumento impacta directamente a más de 2,2 millones de personas que reciben remuneraciones ligadas al salario mínimo en el país.
Para quienes deseen verificar el estado de su trámite o consultar su historial laboral para proyectar futuras variaciones, entidades como Colpensiones mantienen habilitados sus canales digitales y sedes electrónicas, donde es posible descargar certificados de pensionado y cupones de pago actualizados.
Este ajuste entró en vigor de manera obligatoria a partir del 1 de enero de 2026, asegurando que ningún pensionado reciba menos del nuevo valor del salario mínimo legal.
Es recomendable que los pensionados revisen sus pagos en los primeros días de enero para confirmar que el ajuste se haya aplicado correctamente según su fondo de pensiones.