Juliana Guerrero negó las acusaciones y aseguró que no ha gestionado contratos ni se ha reunido con empresarios para ese fin.
La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación para establecer si Juliana Guerrero y su hermana, Verónica Guerrero, hicieron parte de un presunto esquema de tráfico de influencias para favorecer la adjudicación de contratos con entidades del Gobierno nacional.
Las pesquisas, que están a cargo de la Dirección Especializada contra la Corrupción, buscan determinar si las hermanas habrían cobrado comisiones a empresarios a cambio de gestionar contratos en diferentes entidades estatales.
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La investigación se conoció luego de revelaciones sobre un supuesto mecanismo que incluía el cobro de dinero por reuniones, anticipos para iniciar las gestiones y un porcentaje sobre el valor de los contratos. Entre las entidades mencionadas figuran varios ministerios, Fiduagraria y la Agencia Nacional de Tierras.
Juliana Guerrero negó las acusaciones y aseguró que no ha gestionado contratos ni se ha reunido con empresarios para ese fin. Entretanto, el presidente Gustavo Petro afirmó que, si se demuestra que hubo recepción de dinero, este deberá ser devuelto y los responsables deberán colaborar con la justicia.
El caso también involucra al supuesto intermediario David Trespalacios, conocido como "David Swagger", señalado de gestionar acercamientos y presuntos pagos en nombre de las hermanas Guerrero. Las investigaciones continúan para establecer la responsabilidad de los implicados.