Teherán confirma que hay texto consensuado, que se firmaría digitalmente. Desbloquear Ormuz y puertos iraníes, así como diluir uranio.
Otro triunfo se apresta a sumar el líder republicano estadounidense, Donald Trump, en su palmarés de diplomacia pragmática: el memorando de entendimiento con Irán con el que acaba la guerra y se abre un período de negociaciones para el objetivo central de la ofensiva: que esa república islámica del golfo Pérsico no desarrolle armas nucleares.
Tras semanas de intensas conversaciones bajo la mediación de Pakistán y luego de que Trump reanudara, por dos días, bombardeos contra objetivos militares iraníes, los tres gobiernos confirmaron la consecución de un “texto definitivo y consensuado de acuerdo de paz" que será firmado en los próximos días.
Histórico tanto por el entendimiento en puntos difíciles y por el alcance que tendrá (incluirá el cese al fuego israelí en Líbano) pondrá fin a más de 100 días de conflicto y abre la esperanza de un gran cambio en la situación de Oriente Medio donde, como se recordará, Trump también logró un alto al fuego definitivo entre Israel y el grupo yihadista Hamás, que tras el intercambio de los rehenes israelíes por presos palestinos y el retorno de éstos a la Franja de Gaza, avanza en la etapa de reconstrucción.
"Esto es lo que aceptaron", indicó a la AFP un alto responsable, que expuso cinco puntos: "el material nuclear (iraní) será destruido y retirado", "el programa nuclear será desmantelado", "sus fondos no serán liberados hasta que cumplan los términos", "el estrecho de Ormuz permanecerá abierto" y "no habrá financiación de grupos terroristas por parte de Irán".
Esta lista se conoció luego de que medios iraníes difundieran un proyecto de acuerdo con Estados Unidos, que el presidente Trump desmintió y que habría sido un intento por boicotear el acuerdo.
De esta forma, La agencia oficial de noticias iraní Irna afirmó que Teherán no renunciaría al control del estrecho de Ormuz mientras que la agencia Mehr, citando a una fuente cercana al equipo negociador de Teherán, publicó por su parte lo que presentó como el texto discutido. El documento prevé un "cese permanente e inmediato de las hostilidades (...) incluso en el Líbano", "60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre las cuestiones nucleares y el levantamiento completo de las sanciones" estadounidenses.
Agregó que el proyecto incluye la "liberación de 24.000 millones de dólares de fondos iraníes bloqueados durante el período final de negociación de 60 días".
Trump advirtió a Irán que "ponga sus cosas en orden" y aseguró que la supuesta versión del plan de paz que Teherán divulgó "no tiene relación con la verdad".
Horas después fue el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, quien confirmó que el principio de acuerdo con Estados Unidos (bajo los lineamientos que éste gobierno entregó) está cerca y que la firma podría tener "en uno o dos días", aunque inicialmente será "digitalmente".
"Estamos más cerca de un acuerdo que nunca. Podría concretarse en uno o dos días, o incluso en los próximos días", sostuvo el canciller iraní en una entrevista concedida a la cadena de televisión estatal IRIB, por lo que pidió una vez más a los medios de comunicación que eviten hacer "especulaciones" que perjudiquen lo que ha descrito como una "oportunidad".
El jefe de la diplomacia iraní reiteró, así mismo, que las partes harán el correspondiente anuncio "tan pronto como concluyan las negociaciones", al tiempo que precisó que cada una "firmará a distancia", descartando así la celebración de un acto como había manifestado este jueves el inquilino de la Casa Blanca, contemplando que fuera en Europa y para lo que Suiza se ofreció.
"La firma se realizará en la primera fase (...) de forma digital. Cada parte firmará a distancia y luego se anunciará que este memorando de entendimiento ha sido firmado por ambas partes", indicó.
El ministro defendió que el memorando de entendimiento "es positivo para los intereses del pueblo iraní y consolida las victorias del país en el terreno". En esta línea, aseguró que el documento, "aunque tiene apenas dos o una página y media, se ha negociado durante más de dos meses, y todas sus cláusulas y frases se han revisado en repetidas ocasiones", al tiempo que la cartera que dirige él mismo ha llevado a cabo su trabajo "con el máximo cuidado y cautela".
En cuanto al contenido, Araqchi señaló que éste no aborda la cuestión del enriquecimiento de uranio, sino que será determinado en "el acuerdo final". Sin embargo, anticipó que el proceso de empobrecimiento de este metal radioactivo se hará en territorio iraní.
"Nuestra postura siempre ha sido que la única forma de gestionar las reservas de material enriquecido es diluirlo dentro de Irán", afirmó Araqchi en entrevista a la televisión estatal.
Diluir el uranio a un nivel inferior al 5%, lejos del 90% necesario para fabricar la bomba nuclear, permitiría alejar considerablemente la amenaza de un enriquecimiento con fines militares.
En la misma línea se manifestó sobre la reconstrucción del país tras los ataques de Estados Unidos e Israel, que se acordará en etapas más avanzadas de la negociación.
También reiteró que la prestación de servicios en el estrecho de Ormuz, que describió como uno de los "instrumentos de disuasión más importantes", tendrán un coste y al hilo informó de que las consultas "exhaustivas" con Omán sobre este paso clave para el comercio mundial han dado "resultados positivos".
El canciller dijo que el texto incluye el fin del bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes, en vigor desde el 13 de abril, y nuevas disposiciones sobre la gestión del estrecho de Ormuz.
"Irán ha tomado la firme decisión de que la administración del estrecho de Ormuz ya no será la misma que antes", señaló, matizando que por ello las conversaciones con Omán, el otro país con costas en el estrecho.
Con todo, Araqchi alertó de que el principio de acuerdo tiene "enemigos", en particular Israel, a quien acusó de "buscar obstáculos para sabotearlo", e insistió que Irán no retrocederá ante amenazas. "Si quieren que vayamos a la guerra, estamos preparados", dijo.
Entre tanto, Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, principal negociador en el conflicto, se mostró optimista: "La paz nunca ha estado tan cerca como hoy", dijo.
"En medio de los intensos esfuerzos de mediación que está llevando a cabo Pakistán, somos plenamente conscientes de la incesante campaña de desinformación que están llevando a cabo quienes desean sabotear el acuerdo de paz…Dejando de lado todo ese ruido, podemos confirmar que se ha alcanzado un texto definitivo y consensuado del acuerdo de paz y que Pakistán está trabajando ahora en estrecha colaboración con ambas partes para concretar los próximos pasos", explicó en redes sociales.
El presidente Trump fue más enfático y directo ya que aseguró que acabó el conflicto bélico. "Hoy hemos puesto fin a la guerra con Irán y ellos han aceptado no fabricar nunca armas nucleares", sostuvo durante una intervención telefónica en apoyo al candidato a gobernador de Georgia Burt Jones.
En ella, el inquilino de la Casa Blanca señaló que la cuestión nuclear ha sido un elemento sobre el cual Washington insistió "mucho", en la medida en que el hecho de que Teherán no vuelva a fabricar armas nucleares era "el objetivo principal" y "el 95% de todo".
Los mercados acogieron el viernes este optimismo, con el precio del petróleo por debajo de los 90 dólares el barril.
Hay expectativa por conocer lo que establecieron en otro de los grandes puntos de fricción: el frente libanés.
El canciller iraní adelantó que el memorando de entendimiento de Islamabad declara el fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano. “Nunca hemos olvidado a Líbano en esta guerra, porque Líbano y (el partido-milicia chií) Hezbolá lucharon junto al pueblo iraní y nunca los abandonaremos", sostuvo.
Agregó que "el alto el fuego declarado" incluye a Beirut y que "en virtud de este acuerdo" las partes asumirán "el compromiso de no iniciar una nueva guerra ni utilizar amenazas ni la fuerza".
El camino hacia este memorando de entendimiento comenzó a despejarse cuando Irán aceptó especificar cómo se eliminaría su uranio enriquecido, señalaron fuentes de la Casa Blanca. También influyó el impacto que en la economía global ha tenido el cierre del estrecho de Ormuz, la vía por donde transita el 20% del petróleo que se consume en el mundo y el 25% del comercio marítimo global.