Un plan de choque busca evitar que miles de estudiantes se vean afectados por la falta de rutas escolares tras el retraso en los recursos de regalías.
La Gobernación del Meta implementó un plan de contingencia para mitigar el impacto de la ausencia del servicio de transporte escolar, que afecta al 12% de los más de 101 mil estudiantes matriculados. La situación se debe al retraso en la expedición del Decreto del cierre del bienio de regalías por parte del Gobierno Nacional.
De los 12.381 estudiantes sin ruta, el 45% ha logrado asistir a clases por sus propios medios, mientras que el resto recibe apoyo a través de guías escolares. Según la secretaria de Educación, Jenny Andrea Capote Avendaño, los colegios han adoptado estrategias como materiales de estudio en casa, tareas con retroalimentación docente y horarios flexibles.
Algunos estudiantes llegan a las instituciones caminando, en bicicleta o transportados por sus familias. Otros recurren a servicios privados o al transporte público. En ciertas sedes con buses institucionales, los costos de combustible son asumidos por los padres, la alcaldía o empresas privadas.
La crisis evidenció la dependencia de los recursos de regalías para garantizar la movilidad estudiantil. Las autoridades insisten en que la situación requiere una solución estructural para evitar interrupciones futuras en el servicio.