La medida busca fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta de alcaldías, organismos de socorro y comunidades frente a las altas temperaturas
Ante el incremento de las temperaturas que se viene registrando en el departamento, asociado a condiciones de variabilidad climática en la región, la Gobernación del Meta, a través de la Dirección Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres (DIGERD), emitió la Circular 005, mediante la cual se establecen lineamientos y recomendaciones preventivas para reducir el riesgo de incendios forestales.
La circular está dirigida a las alcaldías municipales, los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres, los organismos de socorro y las autoridades ambientales, con el propósito de fortalecer las acciones de prevención y preparación durante este periodo caracterizado por altas temperaturas y disminución de lluvias.
Entre las principales orientaciones, se invita a las administraciones municipales a mantener activos sus planes de contingencia, reforzar el monitoreo en zonas vulnerables, promover campañas de sensibilización comunitaria y fortalecer la articulación con los organismos de socorro para garantizar una respuesta oportuna ante cualquier eventualidad.
De igual manera, la Dirección Departamental para la Gestión del Riesgo reiteró el llamado a la ciudadanía, especialmente a quienes habitan en zonas rurales, para evitar prácticas que puedan desencadenar incendios forestales, como las mal llamadas “quemas controladas”, el encendido de fogatas en áreas con vegetación seca o el arrojo de colillas de cigarrillo y materiales inflamables en espacios abiertos.
Este tipo de acciones, advierten las autoridades, pueden generar afectaciones significativas a los bosques, la fauna y las comunidades cercanas, además de poner en riesgo los ecosistemas y las fuentes hídricas del territorio.
Desde la gobernación del Meta se mantiene un trabajo permanente de articulación con los municipios y las entidades que hacen parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, con el fin de fortalecer el monitoreo, la prevención y la capacidad de respuesta frente a este tipo de eventos.
En un contexto de variabilidad climática, las autoridades reiteran que la prevención y el comportamiento responsable de la ciudadanía son fundamentales para proteger la vida, el ambiente y el territorio.