Según la Fiscalía, las órdenes fueron reactivadas tras la terminación de las negociaciones, decidida el 28 de agosto.
La Fiscalía General de Colombia reactivó las órdenes de captura contra 46 integrantes de tres grupos armados que mantenían conversaciones de paz con el Gobierno, luego de que el presidente Abelardo de la Espriella diera por terminadas las mesas de diálogo.
La medida cobija a 27 miembros del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), incluido su líder, alias Calarcá; 13 integrantes de la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano (CNEB) y seis de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
Según la Fiscalía, las órdenes fueron reactivadas tras la terminación de las negociaciones, decidida el 28 de agosto, y la revocatoria de la designación de los voceros de estos grupos, lo que puso fin al beneficio que suspendía las capturas.
De la Espriella justificó la decisión al señalar que no existe una voluntad real y verificable de paz, reinserción a la vida civil ni sometimiento serio a la justicia por parte de estas organizaciones.
La decisión marca un nuevo revés para la política de “paz total”, impulsada durante el Gobierno de Gustavo Petro y afectada por el fracaso o suspensión de varias negociaciones con grupos armados.