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En Colombia inflación cede, pero el bolsillo aún no respira

El crédito de bajo monto gana protagonismo en 2026

En Colombia inflación cede, pero el bolsillo aún no respira

Aunque la inflación en Colombia continúa desacelerándose, los hogares aún enfrentan presión en su capacidad de gasto y liquidez, el crédito digital de bajo monto se consolida como alternativa formal frente al financiamiento informal, educación financiera y protección del consumidor serán claves para un acceso responsable al crédito en 2026.

Aunque la inflación en Colombia muestra señales de moderación, la recuperación del poder adquisitivo de los hogares avanza a un ritmo más lento, lo que mantiene vigente la necesidad de soluciones financieras ágiles para atender gastos inmediatos y administrar mejor la liquidez familiar.

De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la inflación anual cerró 2025 en una senda descendente frente a los niveles registrados en 2023, reflejando un proceso gradual de estabilización económica. Sin embargo, el costo de vida aún impacta decisiones cotidianas de consumo, ahorro y endeudamiento de los colombianos, especialmente en los segmentos de ingresos medios y bajos.

En este contexto, el crédito digital de bajo monto comienza a ganar mayor protagonismo dentro del ecosistema financiero, al convertirse en una alternativa formal para cubrir necesidades puntuales sin recurrir a mecanismos informales de alto riesgo.
“Que la inflación baje no significa que las familias recuperen inmediatamente su tranquilidad financiera. Muchos hogares siguen enfrentando restricciones de liquidez y necesitan herramientas responsables que les permitan gestionar imprevistos sin comprometer su estabilidad económica”, afirmó Daniel Materón, CEO de RapiCredit.

Durante 2025, RapiCredit otorgó cerca de 1.2 millones de créditos 100 % digitales, fortaleciendo el acceso al financiamiento formal para personas tradicionalmente excluidas del sistema financiero y consolidando un modelo enfocado en transparencia, acompañamiento y uso responsable del crédito.

Según el Reporte de Inclusión Financiera de la Superintendencia Financiera y Banca de las Oportunidades, aunque más del 96 % de los adultos colombianos cuenta con algún producto financiero, el acceso al crédito formal continúa siendo una de las principales brechas del sistema, lo que evidencia la necesidad de soluciones flexibles y reguladas que respondan a las nuevas dinámicas económicas del país.

“El reto no es solamente ampliar el acceso al crédito, sino garantizar que las personas lo utilicen de forma informada y segura. La inclusión financiera real ocurre cuando el usuario entiende cómo usar el crédito a su favor”, agregó Materón.
De cara a 2026, RapiCredit proyecta fortalecer sus iniciativas de educación financiera, ciberseguridad y protección del consumidor digital, reconociendo que el crecimiento sostenible del crédito digital dependerá cada vez más de la confianza del usuario y de estándares sólidos de transparencia.

El avance tecnológico ha permitido democratizar el acceso financiero, pero también exige mayor responsabilidad por parte de los actores del ecosistema. En ese sentido, el crédito de bajo monto se perfila como una herramienta clave para acompañar la recuperación económica de los hogares, siempre que esté respaldado por información clara y modelos de evaluación responsables.

“En escenarios económicos retadores, el crédito debe funcionar como un puente de estabilidad y no como un factor de sobreendeudamiento. Nuestro compromiso es seguir creciendo con propósito, priorizando la protección del usuario y la educación financiera”, concluyó el CEO de RapiCredit.

Con cerca de 12 años de operación, RapiCredit continúa consolidándose como un actor relevante del ecosistema fintech colombiano, combinando innovación tecnológica, inclusión financiera y responsabilidad social como pilares de su estrategia de crecimiento.

Información de: Mileniumlatam