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El Meta convirtió su fiesta más grande en solidaridad

En total fueron 26 toneladas de ayudas que salieron del Torneo del Joropo hacia los damnificados del terremoto

El Meta convirtió su fiesta más grande en solidaridad

El 58º Torneo Internacional del Joropo cerró demostrando que la cultura también puede movilizar a un pueblo para ayudar. El Meta mantuvo viva su fiesta, rindió homenaje a las víctimas del terremoto del 10 de agosto y transformó sus principales escenarios en puntos de solidaridad. El primer cargamento, con 26 toneladas de ayuda humanitaria, ya llegó a Pereira.

El sonido de las arpas, los capachos y los cuatros tuvo este año un significado diferente. Mientras miles de personas celebraban la cultura llanera en el departamento del Meta, en los mismos escenarios ciudadanos, artistas, empresarios, medios de comunicación y visitantes llevaban alimentos, elementos de aseo, agua, cobijas y otras ayudas para las familias golpeadas por el terremoto del 10 de agosto.

Así terminó la edición 58 del Torneo Internacional del Joropo: con un primer cargamento de 26 toneladas de solidaridad del pueblo metense rumbo a Pereira, convertido en ayuda concreta para quienes hoy intentan levantarse después de la tragedia.

“Podíamos hacer el Torneo como siempre o entender que Colombia estaba viviendo un momento que nos obligaba a darle un sentido diferente. Decidimos hacerlo, pero hacerlo con el corazón puesto en las familias que estaban sufriendo. Y el Meta respondió como sabe hacerlo: ayudando. Ver salir esa tractomula cargado con lo que entregaron miles de personas es quizá una de las imágenes más bonitas que nos deja este Torneo”,  afirmó la gobernadora Rafaela Cortés Zambrano.

El cargamento reunió 1.352 kits de alimentos, 1.308 kits de aseo, 150 kits noche, 100 pacas de agua, 151 kilos de alimento para perros y gatos y elementos hospitalarios. Fue el resultado de una movilización que creció durante los cuatro días del Torneo y tuvo uno de sus momentos más importantes en la Gran Donatón Joropo con Corazón, cuando los medios de comunicación del Meta se unieron durante 12 horas para convocar a la ciudadanía. Solo esa jornada permitió recoger cerca de 12 toneladas de ayudas.

Son elementos esenciales en una emergencia de esta magnitud. Los kits de alimentos ayudan a garantizar comida durante los primeros días a familias que perdieron sus viviendas, sus pertenencias o que tuvieron que abandonar sus hogares; los kits de aseo permiten mantener condiciones mínimas de higiene y dignidad; los kits noche entregan elementos básicos para descansar cuando ya no se tiene una cama o una casa a la cual regresar; el agua responde a una de las necesidades más urgentes después de un desastre y los insumos hospitalarios y el alimento para animales ayudan a atender otras consecuencias que también deja la emergencia. Las toneladas adquieren así otra dimensión: son miles de elementos destinados a resolver necesidades concretas de personas que hoy lo necesitan todo.

La salida del camión desde el Meta condensó el sentido que tuvo esta edición. La gobernadora, integrantes de la Fuerza Pública, Defensa Civil, funcionarios y voluntarios acompañaron el despacho de las ayudas. Después vino la otra imagen: el camión llegando a Pereira y el esfuerzo de miles de metenses convirtiéndose finalmente en ayuda para las familias damnificadas.

Y en Pereira la solidaridad encontró respuesta. La llegada del cargamento fue recibida por la comunidad y agradecida también desde las redes sociales por la primera dama de la Nación, Ana Lucía Pineda, quien ha estado acompañando la movilización nacional de ayudas para los territorios afectados. El gesto cerró un recorrido que comenzó varios días antes, cuando una persona llegó a alguno de los escenarios del Torneo con una bolsa de arroz, un paquete de lentejas, una cobija o cualquier aporte que estaba a su alcance, y terminó cientos de kilómetros después convertido en ayuda para una familia damnificada.

“Una cosa es contar toneladas y otra entender lo que llevan adentro. Allí va la bolsa de arroz que llevó una familia, el mercado que donó alguien que llegó al Torneo, la ayuda de nuestros empresarios, el trabajo de los voluntarios y la voz de los medios que convocaron durante horas. Esa tractomula lleva un pedacito del corazón de los llaneros”,  agregó Cortés.

Un Torneo que no ignoró el dolor de Colombia

Joropo con Corazón cambió el tono de la celebración. Durante la programación se realizaron homenajes a las víctimas y minutos de silencio, y la gobernadora recordó públicamente a las familias que perdieron seres queridos, a los heridos y a las comunidades afectadas. Los escenarios de la fiesta se convirtieron simultáneamente en lugares de encuentro, cultura y recolección de ayudas.

El Torneo mantuvo, al mismo tiempo, la fuerza cultural que durante décadas lo ha convertido en una de las grandes vitrinas del Llano. El Joropódromo celebró sus bodas de plata con más de 4.000 bailadores recorriendo la Avenida 40; artistas, academias, instituciones educativas y delegaciones de otras regiones hicieron parte de la programación, y la música, el baile y las tradiciones llaneras volvieron a convocar a miles de personas.

También cumplió su papel como dinamizador turístico y económico. De acuerdo con el Instituto de Turismo del Meta, cerca de 55.000 personas habían ingresado al departamento solamente entre jueves y viernes, generando movimiento alrededor de las actividades desarrolladas en Villavicencio, Granada y Puerto López.

Pero esta vez el balance dejó algo más.

El Torneo mostró la cultura del Meta, atrajo visitantes, movió su economía y llenó sus escenarios. Pero, sobre todo, consiguió que miles de personas que llegaron a celebrar terminaran ayudando a otros colombianos, el Meta no dejó de bailar joropo y le dio al joropo una razón todavía más grande para bailarlo.

Porque esa también es una ley del Llano: darle la mano al que la necesita.

Información de: Gobernación del Meta