Duque también apoyó la decisión del actual Gobierno de terminar las conversaciones que habían sido iniciadas durante la administración de Petro.
El expresidente colombiano Iván Duque calificó como positivo el primer mes de Gobierno de Abelardo de la Espriella, quien asumió la Presidencia el pasado 7 de agosto y tuvo que enfrentar, pocos días después, la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4.
Durante un conversatorio en Bogotá, Duque destacó la respuesta de la nueva administración ante el desastre natural y respaldó su estrategia de seguridad frente a los grupos armados y organizaciones criminales.
“Hay un muy buen balance del primer mes”, afirmó el exmandatario, quien consideró acertada la decisión de De la Espriella de fortalecer la cúpula de seguridad para combatir al crimen organizado.
Duque también apoyó la decisión del actual Gobierno de terminar las conversaciones que habían sido iniciadas durante la administración de Gustavo Petro con algunas estructuras armadas.
El expresidente cuestionó la política de ‘paz total’ de su sucesor y defendió una estrategia basada en la presión militar y policial contra las organizaciones que continúen cometiendo delitos.
“La paz con impunidad nunca será paz”, sostuvo Duque, al considerar que el Estado debe ejercer presión para lograr la desmovilización de los grupos armados.
De la Espriella, por su parte, ha convertido la seguridad en uno de los principales ejes de su administración y ha prometido una ofensiva contra las disidencias de las FARC, el ELN y otras organizaciones criminales.
En el mismo encuentro participó el ex primer ministro británico Boris Johnson, quien destacó la respuesta del Gobierno colombiano frente al terremoto ocurrido pocos días después de la posesión presidencial.
Johnson señaló que la administración tuvo que afrontar una emergencia de grandes dimensiones prácticamente al inicio de su mandato y elogió la manera en que las autoridades y la población colombiana han enfrentado las consecuencias del desastre.
El terremoto dejó 331 personas fallecidas, miles de heridos y graves daños en diferentes regiones del país, convirtiéndose en uno de los principales retos que ha debido afrontar el nuevo Gobierno durante sus primeras semanas.