El presidente vinculó la decisión con la situación de las finanzas públicas y la necesidad de eliminar gastos innecesarios.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ordenó revisar los esquemas de protección personal financiados por el Estado y retirar aquellos que no estén debidamente justificados, como parte de su estrategia para reducir el gasto público.
«No acepto que haya un solo esquema de seguridad otorgado sin fundamento, sin importar quién sea el beneficiario», afirmó el mandatario durante una visita al Ministerio del Interior.
La revisión involucra a la Unidad Nacional de Protección (UNP), entidad encargada de evaluar riesgos y coordinar medidas de seguridad para personas amenazadas por su actividad política, social, periodística o de defensa de los derechos humanos.
De la Espriella cuestionó el otorgamiento de medidas de protección a personas que denuncian amenazas sin que, según él, exista una justificación suficiente. También aseguró que la misión de la UNP «se ha desnaturalizado» y defendió la necesidad de revisar el uso de los recursos destinados a estos servicios.
El presidente vinculó la decisión con la situación de las finanzas públicas y la necesidad de eliminar gastos innecesarios. Sin embargo, aseguró que el Gobierno mantendrá la protección de quienes realmente la necesiten, sin distinciones por su orientación política o preferencias electorales.
La UNP dispone de mecanismos como escoltas, vehículos blindados y otros recursos de seguridad, asignados según la evaluación del riesgo de cada beneficiario. Entre las personas protegidas están líderes sociales, periodistas y defensores de derechos humanos.
Durante su intervención, el mandatario también pidió transparencia en la relación del Ejecutivo con el Congreso y advirtió que no permitirá el intercambio de contratos, cargos o recursos públicos por apoyos políticos.
Además, ordenó eliminar gastos innecesarios en el Ministerio del Interior y sus entidades, y aseguró que el Gobierno tomará medidas frente a posibles casos de corrupción o favoritismo.
Por ahora, el presidente no precisó cuántos esquemas de protección podrían ser retirados, cuándo concluirá la revisión ni cuánto espera ahorrar con esta medida.