Planear las finanzas durante Semana Santa no solo permite disfrutar la temporada con tranquilidad, sino también evitar desequilibrios económicos
En un contexto marcado por inflación persistente, tasas de interés altas y presiones sobre el costo de vida, muchas familias planifican cuidadosamente sus gastos durante la temporada de Semana Santa para evitar afectar su estabilidad financiera en los meses siguientes.
Según informes económicos recientes, la inflación en Colombia se mantiene por encima de la meta del 3% del Banco de la República y podría ubicarse cerca del 6,5% durante 2026, impulsada por el aumento del salario mínimo, los costos energéticos y los precios de servicios como arriendos y transporte. Esto significa que el poder adquisitivo de los hogares continúa bajo presión.
Para la Escuela de Negocios de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, la planificación financiera durante temporadas de alto gasto como Semana Santa es importante y deben tenerse en cuenta las siguientes recomendaciones:
Planear antes de gastar
Hay que definir previamente un presupuesto que incluya transporte, alojamiento, alimentación y actividades recreativas. La recomendación es evitar comprometer recursos destinados a gastos esenciales como vivienda, servicios públicos y mercado.
Evitar el endeudamiento innecesario.
Uno de los principales riesgos en temporadas vacacionales es el uso excesivo de tarjetas de crédito. Con tasas todavía altas en el sistema financiero, diferir gastos puede significar pagar más en los meses siguientes.
Priorizar planes accesibles y cercanos
Ante el aumento de precios en transporte, hoteles y alimentos —sectores que han mostrado incrementos recientes dentro del índice de inflación— los expertos recomiendan considerar alternativas locales o actividades de bajo costo.
Opciones como caminatas ecológicas, actividades culturales o celebraciones religiosas permiten disfrutar la temporada sin afectar significativamente el presupuesto.
Crear un fondo para imprevistos
La recomendación general es reservar al menos entre el 10% y el 15% del presupuesto para gastos inesperados. Este fondo puede cubrir cambios en itinerarios, gastos médicos o incrementos en tarifas.
Un llamado a la planificación responsable.
Aunque la economía colombiana mantiene crecimiento moderado —cercano al 2,8% proyectado para 2026— persisten presiones inflacionarias y fiscales que obligan a los hogares a administrar con mayor cuidado sus recursos.
Información de: KonradLorenz