El ajuste en los precios de la gasolina responde, según el Ministerio de Hacienda, a factores externos relacionados con el comportamiento del mercado internacional del petróleo y tensiones geopolíticas recientes en Medio Oriente. Las condiciones internacionales inciden directamente en decisiones internas sobre política de precios energéticos.
En particular, el Gobierno mencionó el conflicto en Irán como uno de los detonantes del aumento en los precios del crudo, lo que repercute en los costos de refinación y distribución de combustibles. El entorno geopolítico global presiona al alza los precios del petróleo en mercados.
A esto se suma la amenaza de bloqueo del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, generando riesgos de escasez en la oferta internacional. El riesgo de interrupción logística global eleva la incertidumbre en mercados energéticos internacionales actuales.
En el ámbito interno, el país cuenta con el Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles, diseñado para amortiguar la volatilidad de los precios internacionales y evitar traslados inmediatos al consumidor final.
Sin embargo, este mecanismo acumuló un déficit billonario, lo que obligó al Gobierno a implementar incrementos progresivos en los precios desde mediados de 2022 con el objetivo de reducir esa deuda fiscal.
En ciudades principales, los precios reflejan ya el impacto de los ajustes, con Bogotá en $16.291, Medellín en $16.211 y Cali en $16.300, consolidando un nivel históricamente alto para los consumidores. Las principales ciudades registran precios elevados que afectan consumo y movilidad urbana cotidiana.
En algunas regiones como Tunja, el incremento aún no se evidencia plenamente en todas las estaciones de servicio, debido a la existencia de inventarios adquiridos antes del ajuste anunciado por el Gobierno.
Información de Publimetro.com