Durante las festividades, mantener una alimentación equilibrada se convierte en un desafío común
Cada 14 de febrero se celebra San Valentín, una efeméride que conmemora el amor y la amistad y que, año tras año, se traduce en encuentros sociales marcados por cenas especiales, chocolates, postres y bebidas. Si bien estas celebraciones forman parte de la vida social y emocional de las personas, también representan un desafío para continuar con la alimentación nutritiva.
Los periodos festivos suelen estar asociados a un aumento en el consumo de alimentos, azúcares y grasas saturadas, así como a una reducción en la ingesta de frutas, verduras y alimentos frescos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 1990 la obesidad se ha duplicado con creces entre los adultos de todo el mundo y se ha cuatriplicado entre los adolescentes. Para el Dr. Nataniel Viuniski, médico nutriólogo y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, el problema no está en celebrar, sino en normalizar los excesos sin una estrategia de equilibrio.
“Las festividades como San Valentín no deberían vivirse desde la restricción ni desde el exceso. La clave está en la planificación y en mantener una base nutricional sólida que permita disfrutar estos momentos sin comprometer la salud metabólica”, afirma el especialista. El Dr. Viuniski enfatiza que una nutrición consciente durante celebraciones debe enfocarse en acciones concretas y sostenibles:
Construir un día nutricional equilibrado
No se trata solo de la cena o el postre. Asegurar desayunos y almuerzos balanceados, con buena presencia de proteínas, fibra, carbohidratos complejos, grasas saludables y micronutrientes, puede ayudar a llegar a los encuentros sociales con mayor control del apetito y favorecer mejores decisiones alimentarias.
Priorizar la calidad sobre la cantidad Elegir preparaciones con ingredientes frescos y nutritivos permite disfrutar de la experiencia gastronómica sin un exceso innecesario de calorías vacías.
Control consciente de porciones
Compartir postres, servir raciones pequeñas y comer con atención plena son estrategias simples que reducen el impacto metabólico de los alimentos típicos de estas fechas.
Mantener una hidratación adecuada
El consumo de agua antes y durante las comidas puede contribuir a la saciedad y ayuda a moderar el consumo de bebidas azucaradas o alcohólicas, frecuentes en celebraciones.
Apoyarse en soluciones nutricionales prácticas
Incorporar productos que apoyen los objetivos de bienestar puede ser una herramienta útil en días festivos.
En este sentido, opciones como el Batido Nutricional Fórmula 1 pueden ayudar a disfrutar de manera atractiva, favoreciendo el aporte de nutrientes esenciales con calorías controladas y permitiendo disfrutar de celebraciones especiales.
San Valentín es una oportunidad para compartir, conectar y disfrutar. También puede ser un buen momento para recordar que el bienestar se construye con pequeños hábitos, incluso en fechas especiales. Elegir alimentos de manera consciente permite celebrar sin dejar de cuidarse.
Información de: Milenium.Latam