Se encontró que el tiempo para confirmar un diagnóstico de cáncer en Colombia es de más de 156 días siendo esto perjudicial para atender la enfermedad
Una investigación internacional con participación de la Universidad del Rosario encontró que el tiempo para confirmar un diagnóstico de cáncer en Colombia llega a los 156 días, superando a Chile y Ecuador. Las principales barreras están en las autorizaciones, el acceso a especialistas y la fragmentación de la atención en salud; Se alerta que en el 10 % de los casos, la espera supera los 670 días.
El diagnóstico de cáncer puede convertirse en una espera de meses, e incluso años. La alerta está en que una enfermedad que requiere decisiones oportunas puede quedar atrapada en largos tiempos de espera. • Cada año se presentan en Colombia un poco más de 100.000 nuevos casos de cáncer y alrededor de 45.000 personas mueren por esta enfermedad, según las estimaciones citadas en la investigación.
• El problema, por tanto, no es solo detectar el cáncer, sino lograr que el paciente avance de manera efectiva por la ruta de atención porque las autorizaciones, las dificultades para acceder a especialistas y la realización de pruebas diagnósticas aparecen entre los principales obstáculos.
• El estudio advierte sobre la necesidad de rutas más integradas y seguimiento continuo del paciente para evitar que se pierda tiempo entre un paso y otro.
En Colombia, un paciente con cáncer puede esperar meses antes de recibir la confirmación de su diagnóstico y, en uno de cada diez casos analizados, esa espera supera los 670 días. Esta es una de las principales alertas de una investigación internacional publicada en la revista científica BMC Cancer, que comparó las rutas que siguen los pacientes para llegar a un diagnóstico de cáncer en redes públicas de salud de Colombia, Chile y Ecuador. El estudio, titulado “Delays and detours during cancer diagnosis: a cross-sectional study on patient pathways and provider intervals in public healthcare networks of Chile, Colombia and Ecuador”, hace parte del proyecto EquityCancer-LA y fue desarrollado por investigadores de instituciones de España, Chile, Colombia, Ecuador, Dinamarca y Portugal.
En Colombia participaron investigadores de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad del Rosario en cabeza de la profesora Amparo Susana Mogollón. La investigación analizó a 1.019 pacientes adultos con diagnóstico confirmado de cáncer: 303 en Colombia, 351 en Chile y 365 en Ecuador. El objetivo fue reconstruir la ruta que siguieron desde su primer contacto con los servicios de salud hasta la confirmación de la enfermedad y establecer cuánto tiempo tomó ese proceso.
El principal resultado es contundente: el tiempo mediano entre el primer contacto con los servicios de salud y la confirmación del cáncer fue de 156 días en Colombia, frente a 111 días en Chile y 92 días en Ecuador. En Colombia, el 75 % de los pacientes había recibido el diagnóstico en un plazo de hasta 339 días, mientras que en el 10 % de los casos el tiempo superó los 670 días.
Además, el 21 % de los pacientes colombianos incluidos en el estudio tuvo que esperar más de un año para la confirmación diagnóstica. La situación también presenta diferencias según el tipo de cáncer. En Colombia, el tiempo mediano de confirmación fue de 212 días para cáncer de mama y de 183 días para cáncer de cuello uterino, dos de los cánceres priorizados en las estrategias de detección temprana. Las falencias de la ruta de atención para el paciente Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que las mayores demoras no necesariamente se producen entre la aparición de los síntomas y la primera consulta.
El mayor retraso ocurre dentro del propio sistema de salud, entre el primer contacto con los servicios y la confirmación del diagnóstico. En Colombia, solo el 17,8 % de los pacientes siguió una ruta pública en la que ingresó por atención primaria, fue remitido a atención secundaria y logró el diagnóstico después de pocas consultas. En cambio, fueron frecuentes las rutas en las que los pacientes tuvieron que transitar repetidamente entre diferentes niveles de atención o servicios especializados. De hecho, quienes siguieron rutas públicas en las que iban y venían entre niveles de atención y servicios presentaron una mediana de 293 días hasta el diagnóstico.
Para los investigadores, estos resultados muestran que el problema no puede entenderse únicamente como una falta de citas o especialistas. La manera en que está organizada y coordinada la atención también puede convertirse en una barrera para llegar oportunamente al diagnóstico.
La investigación recogió las experiencias de profesionales, administradores y responsables de política pública, identificó factores estructurales y organizacionales que contribuyen a acumular retrasos. En el caso colombiano, los participantes señalaron especialmente las autorizaciones por parte de las aseguradoras, la fragmentación de la contratación de los prestadores y las dificultades para coordinar la atención.
También se identificaron limitaciones en la capacidad de atención especializada y barreras para que la atención primaria pueda solicitar directamente determinadas pruebas o acceder a algunas especialidades. Uno de los testimonios recogidos en esa investigación resume el problema: incluso cuando existe una ruta definida para atender los casos sospechosos de cáncer, su aplicación efectiva puede verse limitada por las barreras administrativas y organizacionales del sistema.
Otro resultado que cuestiona una posible salida al problema es que recurrir a servicios privados durante el proceso diagnóstico no necesariamente reduce la espera. En Colombia, los pacientes que utilizaron tanto servicios públicos como privados tuvieron una mediana de 175 días hasta el diagnóstico, frente a 153 días entre quienes utilizaron exclusivamente servicios públicos. La diferencia también se observó en Chile y Ecuador. Para los investigadores, esto evidencia que el problema trasciende la disponibilidad de un servicio particular y apunta a la necesidad de revisar la forma en que se articulan los diferentes actores y niveles de atención.
Los resultados adquieren especial relevancia porque el diagnóstico temprano es una de las principales estrategias para mejorar los resultados frente al cáncer. Sin embargo, el estudio encuentra que incluso para cánceres considerados prioritarios, como mama y cuello uterino, persisten tiempos de diagnóstico considerablemente largos en Colombia.
Los investigadores plantean la necesidad de fortalecer estrategias que permitan identificar oportunamente la sospecha de cáncer desde la atención primaria, establecer rutas rápidas de remisión entre los diferentes niveles de atención, mejorar la coordinación entre servicios y revisar los circuitos diagnósticos de los programas de tamización.
La investigación concluye que reducir estas demoras requiere intervenir tanto barreras estructurales como organizacionales y fortalecer las redes públicas de atención para garantizar un acceso más oportuno y equitativo al diagnóstico de cáncer. Link de la investigación completa: Revista de Divulgación Científica | Universidad del Rosario
Información de: Universidad del Rosario