Chingaza II: ¿ invento de los ambientalistas o una realidad?

La Empresa de Acueducto de Bogotá sí tiene un plan de expansión, pero no ha iniciado trámite alguno.

Chingaza II: ¿ invento de los ambientalistas o una realidad?

El ambientalista Nelson Vivas asegura que en 2006 se impidió que iniciara la construcción de Chingaza II, un proyecto de expansión de la Empresa de Acueducto de Bogotá (EAB) que –según él-  incluye un nuevo embalse en la cuenca del río Guatiquía.

 

Vivas recuerda que eso fue gracias a que desde 1999 se hicieron manifestaciones por parte de profesores, estudiantes y algunos sectores sociales, que derivaron en debates en la Cámara de Representantes liderados por los metenses Omar Armando Baquero y Miguel Ángel Galvis.

 

Pero el fantasma de Chingaza II sigue rondando en la actualidad, al punto que la Asamblea del Meta realizó un debate sobre el tema en el que el diputado citante, Oswaldo Avellaneda, criticó que la EAB lleva 40 años usufructuando la cuenca del río Guatiquía y no paga compensaciones a los municipios de San Juanito y El Calvario donde nacen algunos ríos de esa cuenca.

 

De hecho, la EAB estaba invitada al debate, pero no envió ningún delegado.

 

“Es injusto. Recaudan miles de millones de pesos por la venta del agua y no pagan compensación ambiental a San Juanito y El Calvario”, comentó Avellaneda.

 

Según él, el agua que la EAB le quita al río Guatiquía, sumado al cambio climático, ha provocado que en verano el caudal sea tan bajo que el río se puede cruzar a pie.

 

En esa sesión participó Vivas, quien aseguró que la EAB se lleva 14 metros cúbicos de agua por segundo del río Guatiquía.

 

El ambientalista dice que disminuyó la disponibilidad de agua, pero explica que el agua que consume Villavicencio no viene de Chingaza sino de la selva amazónica, y pidió devolver el equilibrio climático a la selva amazónica.

 

Sobre Chingaza, dijo que la construcción de los embalses de Chuza y San Rafael más los túneles para conducir el agua a Bogotá han tenido un fuerte impacto ambiental en esa reserva natural.

 

Y volvió a advertir que la presa de Golillas, que es el muro que contiene el gua de la represa de Chuza, está en zona de alto riesgo y que un sismo de 9 grados podría romperlo. Eso provocaría una avalancha apocalíptica que arrasaría con lo que esté en su camino, entre ello, parte de Villavicencio.

 

Sin embargo, en el debate también participaron los voceros de Parques Nacionales Guillermo Santos, Juan Carlos Clavijo y Davis Manco, quienes contradicen algunas de las afirmaciones de Nelson Vivas.

 

Por ejemplo, Clavijo, quien es el jefe del parque Chingaza, dio parte de tranquilidad sobre el estado de conservación de esa reserva. “Los pobladores guardan un enorme respeto por el área protegida. De las 76 mil hectáreas, el 99% está en buen estado de conservación y en San Juanito hay acuerdos de conservación de 570 hectáreas con 35 familias campesinas”.

 

A su turno, Manco habló del monitoreo hídrico a través de una vasta red de estaciones y reveló que preguntó a la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) si la Empresa de Acueducto de Bogotá ha manifestado interés en un proyecto de expansión dentro del parque Chingaza. La respuesta fue que no hay documento radicado.

En todo caso la EAB sí ha publicado sobre “Proyectos de expansión – Sistema Chingaza” y habla específicamente de Chingaza Sureste donde pretende captar poco más de un metro cúbico de los ríos Guájaro, Guatiquía y la quebrada Blanca a través de 15,9 kilómetros de conducción principal.

El alcalde de San Juanito, Néstor Díaz, insiste en reclamar una compensación económica similar a las que reciben Parques Nacionales y la CAR Cundinamarca, pero contó que lleva dos meses pidiendo cita con la gerente de la EAB, sin resultado.