El ministro canadiense encargado del comercio con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, señaló que Ottawa está evaluando las nuevas medidas anunciadas.
El Gobierno de Canadá aseguró este martes que mantiene abierta la posibilidad de reanudar las negociaciones comerciales con Estados Unidos, pese a la nueva escalada de la disputa arancelaria impulsada por el presidente Donald Trump.
El ministro canadiense encargado del comercio con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, señaló que Ottawa está evaluando las nuevas medidas anunciadas por Washington y que su prioridad es proteger a trabajadores, agricultores, familias y empresas del país.
LeBlanc también afirmó que Canadá concentrará sus esfuerzos en fortalecer su economía y diversificar sus alianzas internacionales. Además, indicó que mantiene comunicación con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, para mantener abierto el canal de diálogo.
La reacción canadiense se produjo después de que Trump firmara nuevas medidas que prohíben la importación de determinados productos canadienses, entre ellos algunas bebidas alcohólicas, motocicletas y productos lácteos. Las prohibiciones comenzarán a aplicarse el 29 de septiembre.
Estados Unidos también anunció nuevos aranceles del 50 % para productos como quesos, aluminio, muebles y embarcaciones, que entrarán en vigor el 15 de septiembre.
La nueva ofensiva estadounidense coincidió con la entrada en vigor de los aranceles de represalia impuestos por Canadá sobre productos estadounidenses valorados en unos 20.000 millones de dólares. Ottawa adoptó estas medidas en respuesta a los gravámenes impuestos previamente por Washington.
Pese al aumento de las tensiones comerciales, el Gobierno canadiense mantiene su disposición a negociar. LeBlanc afirmó que, cuando Estados Unidos esté preparado para dialogar, Ottawa trabajará de manera constructiva para alcanzar una relación comercial más segura y beneficiosa para ambos países.
La disputa también se trasladó a las compras del Gobierno estadounidense. Trump ordenó tomar medidas para retirar productos canadienses de determinadas listas de contratación federal, salvo que Canadá restablezca lo que Washington considera una reciprocidad plena para las empresas estadounidenses.
Mientras continúan las medidas de presión y represalia, Canadá busca reducir su dependencia económica de Estados Unidos y ampliar sus vínculos comerciales con otros socios.