Cae red criminal señalada de deforestar tierras en Meta
La operación fue liderada por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
En un contundente golpe contra los delitos ambientales en Colombia, la Policía Nacional capturó a 14 personas señaladas de integrar la estructura criminal denominada “GAIA”, presuntamente responsable de la deforestación de cerca de 52.000 hectáreas de bosque natural y del acaparamiento ilegal de tierras en zonas protegidas del país.
La operación fue liderada por la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, Interpol y HSI Colombia. Las autoridades realizaron 15 diligencias de registro y allanamiento en los departamentos de Bolívar, Cundinamarca, Casanare y Meta.
Los capturados deberán responder por delitos como aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables, deforestación, prevaricato por acción, fraude procesal, daños en los recursos naturales y ecocidio.
Durante los procedimientos fueron incautados teléfonos celulares, computadores portátiles, memorias USB, discos duros, iPads, documentación relacionada con la investigación y un arma de fuego con dos proveedores y 16 cartuchos.
Según las autoridades, la organización estaba integrada por ciudadanos colombianos y extranjeros que, mediante empresas fachada e inversiones foráneas, promovían el acaparamiento de tierras y el fraude sobre predios baldíos con restricciones ambientales, causando graves afectaciones a ecosistemas estratégicos.
Las investigaciones permitieron establecer que las actividades ilegales se concentraban principalmente en las veredas Rincón del Indio y Sabanas de San Ignacio, en el municipio de Mapiripán, Meta. Allí se evidenciaron procesos de deforestación, incendios forestales y ocupación irregular de terrenos destinados a la conservación ambiental.
De acuerdo con los investigadores, fueron identificados 60 predios baldíos de la Nación intervenidos ilegalmente, además de la apertura de 684.000 metros cuadrados de vías clandestinas para facilitar actividades como cultivos de palma africana, ganadería extensiva, silvicultura y cultivos ilícitos.
“El acaparamiento ilegal de tierras constituye una amenaza directa a la seguridad ambiental, al orden territorial y al futuro sostenible del país”, afirmó el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental.
Las autoridades destacaron que esta operación representa uno de los golpes más importantes contra las redes dedicadas a la apropiación ilegal de terrenos en áreas protegidas y reafirmaron su compromiso con la defensa de los recursos naturales y la lucha contra el ecocidio en Colombia.