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Alerta por enfermedad renal silenciosa en el país

En un foro de la Cámara Colombo Americana, expertos alertaron sobre el aumento de casos, la mortalidad y el diagnóstico tardío de esta condición.

Alerta por enfermedad renal silenciosa en el país

La enfermedad renal crónica avanza de forma silenciosa en Colombia, con un aumento en los casos, la mortalidad y el impacto en la calidad de vida, lo que plantea la necesidad de fortalecer la prevención, el diagnóstico temprano, el acceso a tratamiento integral y un trabajo coordinado entre pacientes, sistema de salud y Gobierno Nacional.

Así lo concluyeron expertos en salud durante el foro “Más allá del diagnóstico: el futuro de la salud renal”, organizado por la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), con el apoyo de Vantive, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Riñón.

De acuerdo con el presidente de la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión (Asocolnef), Juan Diego Montejo, actualmente la enfermedad renal presenta una alta prevalencia en el país. “Afecta al 10 % de la población, es decir, en Colombia hay alrededor de 5 millones de personas con esta condición en cualquiera de sus estadios, de los cuales 50.000 están en alguna forma de terapia de reemplazo renal, ya sea hemodiálisis, diálisis peritoneal o trasplante”.

Este crecimiento no solo refleja un mayor número de casos, sino también un impacto significativo en la vida de las personas. “Cada vez hay más mortalidad asociada a la enfermedad renal. Asimismo, existe un alto número de pacientes sin diagnóstico que desconocen su condición”, alertó Montejo.

Precisamente, uno de los factores que agrava esta situación es el diagnóstico tardío. “Desafortunadamente, la enfermedad renal no genera síntomas sino hasta etapas avanzadas, por lo que sigue siendo una patología en la que tenemos un gran retraso en el diagnóstico, especialmente en los estadios tempranos”, señaló Diana Vargas, médica nefróloga. Agregó que se trata de un enemigo silencioso que afecta al paciente, su familia y la sociedad en general.

Al respecto, Jorge García, fundador y director de la Fundación Retorno Vital, señaló que a menudo se cree que la enfermedad renal afecta solo a personas con obesidad o diabetes. “Todos podríamos estar enfrentando esta enfermedad y no lo sabemos, por eso es importante la prevención y el diagnóstico oportuno”, resaltó.

Acceso a la atención, uno de los grandes retos

García añadió que las barreras de acceso a la atención de la enfermedad renal siguen siendo uno de los principales desafíos en Colombia. “Existen limitaciones para los pacientes de zonas rurales, quienes deben desplazarse grandes distancias para recibir tratamiento. Además, cada vez es más difícil acceder a los programas de protección y estamos viviendo un problema grave en la navegación del sistema de salud”, detalló. 

En este sentido, Montejo destacó que la enfermedad renal crónica también impacta la sostenibilidad del sistema de salud y el medio ambiente. “Esta condición hace parte de las enfermedades de alto costo en el país y, además de su carga económica, los tratamientos generan impactos ambientales significativos. La hemodiálisis consume grandes cantidades de agua y la diálisis peritoneal requiere plásticos y materiales que muchas veces no son reciclables, lo que contribuye a la contaminación del planeta”, enfatizó.


Políticas públicas en salud renal, claves para el próximo Gobierno

En cuanto a las acciones que debe priorizar el próximo Gobierno de Colombia, el director de la Fundación Retorno Vital resaltó la necesidad de reforzar la atención a la salud renal dentro de las políticas existentes. “Es necesario que el Gobierno Nacional, como responsable de elaborar las políticas públicas, reconozca la salud renal como un tema de interés general y, sobre todo, de interés de salud pública”.

Complementando esta visión, el presidente de Asocolnef señaló que, independientemente de cuál sea el próximo Gobierno, “se necesitan jornadas de tamizaje desde La Guajira hasta el Amazonas, asegurar que los pacientes accedan a programas coordinados e interdisciplinarios con seguimiento, y proporcionarles el tratamiento necesario, incluyendo medicamentos y estrategias no farmacológicas”.

Los expertos también hicieron un llamado a una mayor articulación entre pacientes, sistema de salud y Gobierno Nacional. Montejo destacó que, en mayo de 2025, la Organización Mundial de la Salud alcanzó un hito al incluir la salud renal como prioridad en la agenda mundial de salud pública. “Hoy es responsabilidad de todos los actores del sistema garantizar que la salud renal sea una agenda obligatoria de salud pública”, concluyó.