Miles de hectáreas están siendo protegidas por 500 familias del Meta con el objetivo de conservar el bosque
En el departamento del Meta, cerca de 500 familias están siendo beneficiadas a través de la estrategia de Pagos por Servicios Ambientales (PSA), una iniciativa liderada por el grupo Cambio Climático de Cormacarena, en articulación con la Gobernación del Meta y Ecopetrol. Esta se consolida como una de las acciones más relevantes para la protección de los ecosistemas estratégicos de la región.
La estrategia ha permitido avanzar significativamente en la conservación de los bosques ubicados en las cuencas de los ríos Guayuriba y Metica, en zonas como Guamal y Humadea. “En total, el convenio 3044740 beneficia a 364 familias en Acacías, 40 en Guamal y 96 en Villavicencio,” destacó Diana Céspedes integrante del Grupo Cambio Climático de Cormacarena.
Estas comunidades se destacan como actores clave en la protección del medio ambiente y en la promoción de prácticas sostenibles en sus territorios, gracias a su compromiso, se han conservado más de 7.000 hectáreas de bosque, garantizando la preservación de la biodiversidad y la protección de recursos hídricos esenciales para la región.
Actualmente, la estrategia avanza de manera exitosa y se encuentra en el desarrollo del seguimiento número 18 del convenio, marcando tres años de fortalecimiento continuo en acciones de conservación ambiental. Este proceso evidencia resultados concretos y el impacto positivo en las comunidades beneficiarias.
Como parte del convenio, se han desarrollado espacios de fortalecimiento de capacidades, en los que participan activamente los beneficiarios y sus familias. Durante estas jornadas se abordan temas como el avistamiento de fauna, la apicultura, la ganadería sostenible, el aprovechamiento de residuos y el desarrollo de proyectos productivos. Estas acciones contribuyen a la generación de ingresos y al dinamismo de la economía local.
“El pago del PSA ha sido una ayuda muy grande. De ahí saco para el mercado y para el mantenimiento de los cultivos, tengo 60 palos de mangostino, 60 de rambután y más de 100 árboles de limón Tahití”, afirmó Wilson Lombana, beneficiario del municipio de Acacías.
A través de este trabajo conjunto, se promueve no solo la conservación de ecosistemas estratégicos, sino también el fortalecimiento del compromiso comunitario. Esto demuestra que es posible avanzar hacia un desarrollo sostenible, donde la protección del ambiente y el bienestar de las familias van de la mano.
Información de: Cormacarena