Con esta entrega, Villavicencio incorpora una infraestructura moderna, segura y duradera que mejora la movilidad y fortalece el comercio.
Con una estructura moderna, mayor capacidad de circulación y una vida útil estimada entre 70 y 90 años, entró en funcionamiento el nuevo puente sobre el caño Parrado, en el sector de Villa Julia, una de las obras de infraestructura vial más importantes entregadas por la Administración municipal.
El puente, de 21 metros de longitud y 18 metros de ancho, optimiza la movilidad en un corredor estratégico para el desarrollo económico y comercial de Villavicencio, facilitando el tránsito de vehículos y peatones.
Además de la nueva estructura, el proyecto incluyó 145 metros lineales continuos de urbanismo con recorridos accesibles desde el Hotel El Faro hasta la zona comercial de San Andresito. Las obras contemplaron andenes en concreto estampado, losetas podotáctiles para personas con discapacidad visual, bancas, canecas, zonas verdes y otros elementos que mejoran el espacio público.
"Los trabajos de urbanismo fueron concebidos para ofrecer un espacio más seguro, accesible y agradable para los ciudadanos. El proyecto comprende cerca de 245 metros de intervención vial con acabados de alta calidad y mobiliario urbano que fortalece este importante corredor de la ciudad", explicó el ingeniero Felipe Agudelo, residente administrativo de la obra.
La intervención también fortaleció la seguridad del sector con un moderno sistema de iluminación compuesto por cinco mástiles de doble brazo y diez luminarias LED, integradas al proceso de modernización del alumbrado público que adelanta el municipio.
Como parte del componente urbanístico, la obra incorpora un monumento en homenaje al comercio de Villavicencio, destacando la importancia histórica de Villa Julia como uno de los principales centros de actividad económica de la ciudad.
En materia de ingeniería, el proyecto incluyó obras de protección para garantizar la estabilidad del puente, entre ellas la instalación de 18 niveles de gaviones y trabajos de estabilización en 51 metros del lecho del caño Parrado, reduciendo el riesgo de socavación durante las temporadas de lluvias.
La obra fue ejecutada en ocho meses, cumpliendo el plazo contractual y las metas establecidas, gracias al trabajo conjunto de la Alcaldía de Villavicencio y la Gobernación del Meta.
Con esta entrega, Villavicencio incorpora una infraestructura moderna, segura y duradera que mejora la movilidad, fortalece el comercio y contribuye al desarrollo urbano de la capital del Meta.