El exministro reveló hechos recientes dentro de la colectividad, que aún no define su candidato presidencial.
El Partido Conservador es uno de los más representativos del país y ha jugado un papel fundamental en las elecciones en Colombia históricamente. Sin embargo, esta vez hay preocupación porque el panorama sería distinto.
Uno de sus precandidatos, el exministro de Agricultura Rubén Darío Lizarralde, criticó que la falta de decisión de un candidato propio les estaría jugando en contra.
“El Partido Conservador es una de las fuerzas políticas más importantes del país, con más de dos millones de votantes y una historia profunda en la construcción de la democracia colombiana. Lo que ocurre es que el Partido aún no ha definido si presentará un candidato propio, y mientras esa decisión no se tome, es natural que no aparezca reflejado en encuestas de intención de voto. ¿Lamentable? Sí. Debería ser muy diferente. Nos hemos comportado como un partidito que defiende intereses pequeños y personales", aseguró.
En conversación con SEMANA, Lizarralde explicó que las últimas movidas del partido han afectado el proceso para la carrera del 2026 y puso de ejemplo en enroque que hubo entre Efraín Cepeda y Nadia Blel en el cambio de la presidencia de la colectividad.
El exministro cuestionó que el excontralor Felipe Córdoba haya querido hacer parte del partido y que eso llevara a que se aplazara el tiempo para la inscripción de los precandidatos, lo que, según él, terminó generando cierto ruido de cara a las elecciones.
“Hasta ese momento, aparentemente, el precandidato ganador que posiblemente iba a representar al partido era Efraín Cepeda, pero a raíz de la entrada de Felipe Córdoba, él hizo unos acuerdos con unos representantes, no muy santos. Inclusive, en una reunión del directorio yo le dije a él: ‘no sabía que era conservador’; buscar una candidatura con mecanismos que no son democráticos no me parece lo más positivo”, cuestionó Lizarralde, quien considera que el Partido Conservador “está enfermo” y que hay una mayoría “petroconservadora”, que serían la que está respaldando a Córdoba.
Una de las pujas que se dio en las últimas semanas es que hubo una disputa interna porque algunos pedían que el Directorio Nacional eligiera el candidato del partido, mientras que otros reclamaban que si bien ese organismo colegiado podía escoger el mecanismo, no debería seleccionar como tal al candidato.
“Entre Nadia y Cepeda terminaron enfriando la posibilidad de que el partido tenga candidato aunque todavía puede tenerlo”, aseguró Lizarralde, aunque reconoció que “lo más seguro es que el partido no vaya a tener candidato”.
El exministro considera que en medio de la situación que se está viviendo en el país este escenario sería desfavorable para el Partido Conservador. “Fatal que no juegue dentro de las posibilidades de los candidatos que van a participar en una consulta”, cuestionó.