El centro busca resolver una de las principales dificultades que enfrentaban los usuarios: tener que desplazarse entre distintas entidades.
Tras diez años de espera, entró en funcionamiento en Granada el nuevo Punto de Atención y Reparación a Víctimas, una infraestructura destinada a atender a 26.256 personas afectadas por el conflicto armado en esta zona del departamento.
La apertura estuvo encabezada por la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés Zambrano, el alcalde de Granada, Juan Carlos Mendoza, y representantes de la Mesa Municipal de Víctimas, quienes acompañaron la entrega del inmueble a la comunidad.
El centro busca resolver una de las principales dificultades que enfrentaban los usuarios: tener que desplazarse entre distintas entidades para realizar trámites y recibir orientación. La nueva sede reúne servicios y funcionarios en un mismo lugar.
Entre las áreas habilitadas se encuentran orientación y consultorio jurídico, atención psicosocial, enfermería, ludoteca, espacio para madres lactantes y niños, centro empresarial y ayudas humanitarias. También habrá presencia de entidades nacionales, departamentales, municipales y del Ministerio Público.
“Lo que vamos a hacer es sincronizar la estrategia y la oferta institucional en un solo lugar para que las comunidades afectadas por la violencia no se revictimicen yendo de un lado a otro”, explicó el alcalde Juan Carlos Mendoza.
La sede también podrá albergar programas de emprendimiento y proyectos productivos, además de servicios de otras dependencias que puedan incorporarse a la atención de la población víctima.
Para los representantes de las víctimas, la apertura pone fin a un proceso marcado por años de espera. Nora Devia, integrante de la Mesa Municipal de Víctimas, destacó las condiciones del nuevo espacio y la cantidad de personas que podrán utilizarlo.
“El proceso fue muy largo, pero hoy tenemos este sitio hermoso, amplio, y estamos felices. Somos muchas las personas que necesitamos este lugar”, señaló.
El proyecto comenzó contractualmente en 2015 y atravesó diferentes dificultades durante su ejecución. La obra finalmente fue terminada con una inversión superior a 8.012 millones de pesos.
El edificio tiene aproximadamente 2.606 metros cuadrados distribuidos en dos niveles, cuenta con dotación y fue construido con condiciones de accesibilidad para personas con discapacidad.
Durante el acto de entrega, la gobernadora Rafaela Cortés resaltó que la infraestructura adquiere sentido por el servicio que prestará a quienes padecieron la violencia.
“Aquí hay historia, hay vidas y hay personas que han sufrido la violencia. Llevábamos diez años esperando que este centro abriera sus puertas y hoy es una realidad gracias a las víctimas, a la comunidad y a todos los que pusieron un granito de arena”, afirmó.
Cortés también pidió que el espacio sea asumido como un patrimonio de la comunidad. “Las obras no son de los gobernantes, las obras son de la gente”, sostuvo.
Con la apertura, Granada incorpora un punto destinado a centralizar la atención institucional de las víctimas y ampliar el acceso a servicios jurídicos, sociales, humanitarios y productivos para esta población en el Ariari y el sur del Meta.