Lejos de tratarse de una coincidencia aislada, este logro fue el resultado de un esfuerzo colectivo.
Dos refugios de animales en Estados Unidos protagonizaron un hecho poco habitual que no se veía desde hace décadas, lograron quedarse sin un solo perro en sus instalaciones, tras conseguir que todos fueran adoptados.
El fenómeno ocurrió de manera simultánea en distintas regiones del país. Por un lado, el Adams County SPCA, en Pensilvania, alcanzó por primera vez en 47 años que todas sus jaulas quedaran vacías. Mientras tanto, en Florida, un pabellón completo del Palm Beach County Animal Care and Control logró el mismo resultado.
Lejos de tratarse de una coincidencia aislada, este logro fue el resultado de un esfuerzo colectivo. Familias comprometidas decidieron abrir sus hogares de forma definitiva, mientras que otras brindaron apoyo como hogares de tránsito. A esto se sumó el trabajo articulado de diversas organizaciones de rescate que facilitaron los procesos de adopción.
La imagen de refugios completamente vacíos, poco común en este tipo de espacios, refleja el impacto que puede generar la participación activa de la comunidad.