Medios internacionales cuestionan fallos en la seguridad ya que no se realizaron revisión de identificación y tampoco detección de metales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y los asistentes a la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca fueron evacuados luego de los disparos en el hotel Hilton de Washington durante la noche del sábado.
De acuerdo con reportes oficiales y los testigos, el incidente ocurrió durante el evento que reunía a altos funcionarios y periodistas, lo que obligó a suspender la gala por motivos de seguridad.
Los disparos se escucharon poco después del discurso de apertura en el salón de baile del hotel Hilton, donde se desarrollaba la cena.
Equipos de seguridad se desplegaron en el lugar con armas desenfundadas.
En ese momento, Trump se encontraba junto a su esposa Melania, el vicepresidente JD Vance y otros altos cargos, quienes fueron evacuados rápidamente.
Los asistentes, que sumaban cientos de personas, se refugiaron bajo las mesas antes de ser trasladados hacia zonas seguras del hotel y posteriormente al exterior.
Las autoridades confirmaron que ningún invitado ni dignatario resultó herido.
Según las autoridades, un tirador solitario intentó forzar un control de seguridad ubicado en el vestíbulo del hotel hacia las 20:36 horas.
El sospechoso portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Tras un intercambio de disparos con las fuerzas de seguridad, fue neutralizado y puesto bajo custodia.
Durante el incidente, un agente del Servicio Secreto resultó impactado en su chaleco antibalas y fue trasladado a un hospital, donde se reportó fuera de peligro.
En el lugar, las autoridades hallaron un fusil y varios casquillos. El FBI inició la recolección de testimonios como parte de la investigación.
Aunque inicialmente no se confirmó su identidad de manera oficial, medios estadounidenses señalaron que se trataría de un hombre de 31 años, identificado como Cole Tomas Allen, originario de California.
Las autoridades indicaron que el detenido sería el único implicado en el caso y que enfrenta cargos por uso de arma de fuego en un delito violento y agresión a un agente federal.
Varios medios de comunicación estadounidenses e internacionales han cuestionado los protocolos de seguridad del evento, especialmente por la forma en que el sospechoso logró llegar hasta el control cercano al salón principal.
Según la información que reúne el diario español, El Mundo, asistentes al acto señalaron que se había instalado un arco de detección de metales en la entrada del salón de baile, pero no existían controles similares en accesos previos dentro del hotel, lo que habría dejado zonas vulnerables.
A estas dudas se sumaron cuestionamientos de periodistas presentes. Meredith McGraw, del Wall Street Journal, señaló en X que no hubo verificación de identidad más allá de mostrar una entrada (incluso en formato de imagen) y que los detectores de metales solo estaban ubicados en niveles internos del recinto.
De acuerdo con reportes de los medios, el perímetro de seguridad protegía principalmente el salón de baile, pero no otras áreas expuestas como la alfombra roja o zonas comunes del hotel, donde asistentes y otros invitados podían circular con controles mínimos.
Incluso, versiones de testigos indican que el presunto atacante habría manipulado su arma en un espacio poco vigilado cerca de la entrada, antes de dirigirse hacia el área del evento.
Las autoridades reconocieron que el control que el sospechoso intentó vulnerar estaba ubicado justo a las puertas del salón principal.