Ocho de cada diez víctimas fueron menores y Villavicencio concentró más de la mitad de los casos.
El departamento del Meta cerró 2025 con una de las alertas sociales más profundas de los últimos años: 1.327 denuncias por delitos sexuales. Detrás de esta cifra no hay solo registros administrativos ni tablas estadísticas; hay vidas marcadas, infancias interrumpidas y trayectorias de vida afectadas desde edades tempranas. En comparación con 2024, cuando se reportaron 769 víctimas, el incremento fue de 558 casos, equivalente a un crecimiento del 72,6 % en apenas un año.
Este aumento no es un fenómeno aislado ni circunstancial. Refleja una tendencia sostenida que exige ser leída más allá de los números. Cada denuncia representa una persona que vio vulnerada su integridad, su entorno familiar y su derecho a crecer en condiciones seguras. Cuando el crecimiento es tan acelerado, el impacto