Decir no a la industria petrolera no es una opción: ACP

Guillermo Fonseca, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleos, dijo que es necesario no polarizar las agendas y hacer más en las regiones.

Decir no a la industria petrolera no es una opción: ACP

“Decir no a la industria de hidrocarburos no es una opción”, dijo Guillermo Fonseca, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, durante la instalación del III Congreso de la agremiación que se desarrolla en el Club El Nogal en Bogotá.

Durante su intervención, el señor Fonseca insistió en que ante el cúmulo de necesidades que vive la población colombiana, la industria petrolera se constituye en una oportunidad de apalancar el desarrollo en aquellas regiones que más lo necesitan.

El presidente de la ACP sostuvo que desde hace décadas se vienen afrontando problemas críticos que continúan sin solucionarse, por lo que ahora se deben aprovechar las condiciones del cese de hostilidades en el entorno regional para lograr la reactivación.

El dirigente gremial dijo que no es necesario polarizar la discusión entre medio ambiente y exploración o explotación petrolera. “No es necesario polazarizar las agendas con las regiones”, dijo.

en su intervención llamó la atención a las operadoras sobre la necesidad de establecer canales de diálogo que validen y reconozcan a las comunidades en las regiones. No se debe permitir que la animadversión se incremente.

Reconoció que es indispensable aceptar que las expectativas de las comunidades frente a las comunidades no se han cumplido y pareciera que la industria está desconectada de la problemática regional.

El presidente de la ACP dijo que se hace imperativo satisfacer las expectativas de la comunidad. Hay que incrementar la presencia en las regiones. Informar más. Los operadores deben asumir compromisos para realizar proyectos de desarrollo en las comunidades en donde se realizan su trabajo. Deben entrar y llenar espacios, sostuvo.

En lo personal, creo que las operadoras deben hacer más por el desarrollo de las regiones. Reconocer que el Estado Colombiano tiene más retos que los que puede manejar y entrar a llenar esos espacios. Esto requiere encontrar formas creativas de romper el paradigma que las empresas no deben reemplazar al estado.

Esto requiere poner el desarrollo socio-económico del área donde se trabaja en el centro de la fórmula de generación de valor de la empresa. Ya no basta con producir barriles rentables, sin que los trabajadores se lastimen y sin dañar el medio ambiente. A esta fórmula debemos incluirle producir barriles que además tenga un impacto material y estratégico en el desarrollo de las comunidades donde trabajamos.

 En materia de relacionamiento con las comunidades esto requiere que trascendamos el pensamiento transaccional de viabilizar proyectos a un compromiso genuino y radical con el desarrollo de esas comunidades.