El presidente calificó como “crítica” la situación fiscal del país y responsabilizó de ella al Gobierno anterior, encabezado por Gustavo Petro.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que su Gobierno iniciará conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ante la situación que atraviesan las finanzas públicas del país.
Durante una alocución televisada, el mandatario aseguró que impartió “instrucciones claras” al Ministerio de Hacienda para establecer contactos con el organismo multilateral y buscar “una salida negociada a la crisis” que, según afirmó, heredó su administración.
“Saldremos adelante”, aseguró De la Espriella, aunque no entregó detalles sobre las condiciones o propuestas que Colombia llevaría a una eventual negociación con el FMI.
El presidente calificó como “crítica” la situación fiscal del país y responsabilizó de ella al Gobierno anterior, encabezado por Gustavo Petro, al que acusó de despilfarro y corrupción.
“Se robaron todo”, afirmó De la Espriella, quien agregó que los responsables de las irregularidades deberán responder por sus actuaciones. El mandatario aseguró además que “todo ese daño no va a quedar impune” durante su Gobierno.
De acuerdo con su diagnóstico, la gravedad de las finanzas públicas no es suficientemente percibida por los ciudadanos debido a la aparente normalidad de la actividad económica.
El presidente sostuvo que parte de esa actividad estaría relacionada con una “economía paralela” alimentada por recursos provenientes de actividades ilícitas, entre ellas la corrupción y el narcotráfico.
De la Espriella afirmó que el Estado colombiano enfrenta una situación en la que los ingresos públicos resultan insuficientes frente a las obligaciones de funcionamiento y el pago de la deuda.
“El Estado colombiano está sobregirado”, manifestó, al advertir que las finanzas públicas “ya no aguantan más”.
Según las cifras oficiales citadas en el reporte, la deuda pública colombiana se ubicaba en torno al 60 % del producto interno bruto (PIB) al cierre del primer semestre de 2026.
Para este año, la previsión de déficit fiscal se situaba en 7,4 %. A este panorama se suma el impacto económico de un terremoto de magnitud 7,4 ocurrido en agosto, cuyos costos de reconstrucción podrían aumentar la presión sobre las cuentas públicas.
La decisión de iniciar contactos con el FMI abre una nueva etapa para el Gobierno colombiano, que deberá definir qué tipo de asistencia o mecanismo de cooperación buscará ante el organismo internacional.
El FMI suele establecer condiciones fiscales y económicas cuando acuerda programas de financiamiento con los países miembros. Sin embargo, el Gobierno de De la Espriella todavía no ha precisado qué instrumento pretende negociar ni si contempla solicitar un crédito, una línea de respaldo u otro mecanismo.
Por ahora, el mandatario se limitó a confirmar que su Ministerio de Hacienda comenzará las conversaciones y reiteró que su Gobierno buscará enfrentar la situación financiera del país.
La administración deberá determinar en las próximas semanas el alcance de las conversaciones y las medidas que estaría dispuesta a adoptar para reducir el déficit, contener el crecimiento de la deuda y garantizar el funcionamiento del Estado.