Evacuarán a tres personas de crucero afectado por hantavirus, mientras que mandatarios de las Islas Canarias niega llegada del MV Hondius.
Se está gestando una disputa política sobre si el crucero afectado por un brote de hantavirus puede atracar en las Islas Canarias, un archipiélago español, una vez que tres personas a bordo del buque hayan sido evacuadas en las próximas horas.
Fernando Clavijo, el presidente de las Islas Canarias, dijo este miércoles que se opone a que el barco atraque allí y solicitó una reunión urgente con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. Esto contradijo al Gobierno español, que afirmó que permitiría que el barco atracara en Tenerife, una de las Islas Canarias, en unos tres días, según informó la emisora pública española TVE.
Mientras tanto, otro pasajero que anteriormente estuvo a bordo del MV Hondius dio positivo por hantavirus y está siendo tratado en un hospital suizo, informó este miércoles el Ministerio de Salud de Suiza.
Las autoridades sanitarias han enfatizado que el brote no representa un riesgo mayor para la salud pública.
“No tenemos absolutamente ninguna información ni ningún documento oficial del Gobierno”, dijo Clavijo, quien pertenece al conservador Partido Popular, principal oposición de Sánchez, a la emisora de radio española Onda Cero.
“Sin tener información, no puedo permitir que entren en las Islas Canarias, porque no sabemos a qué nos enfrentamos”, añadió.
Actualmente, el MV Hondius está atracado frente a la costa de Praia, la capital de Cabo Verde, un país archipiélago frente a la costa occidental de África, donde el personal médico subió al barco y evaluó que las tres personas están clínicamente estables.
La noticia llega después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijera que podría haberse producido cierta transmisión de persona a persona entre las personas a bordo del barco. Tres personas han muerto y varias más han enfermado.
Casi 150 personas, incluyendo a 17 estadounidenses, permanecen varadas en el MV Hondius.
Ocho casos de hantavirus, una enfermedad rara que normalmente se transmite por contacto con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, han sido identificados hasta ahora. Tres de ellos están confirmados y cinco son sospechosos, según las autoridades sanitarias.
Una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán fallecieron, mientras que un ciudadano británico permanece en cuidados intensivos en Sudáfrica, aunque Van Kerkhove dijo que su condición está mejorando. De las tres personas evacuadas, una está “asociada con” el ciudadano alemán, según el operador turístico.
El barco, operado por la compañía turística Oceanwide Expeditions, partió de Ushuaia, Argentina, el mes pasado en un viaje a través del océano Atlántico, haciendo escala en algunas de las islas más remotas del mundo. Pero en el camino, varios pasajeros se enfermaron con una enfermedad respiratoria de rápida progresión, según informó la compañía.
Dos ambulancias aéreas evacuarán a las tres personas de Cabo Verde, según el ministerio de salud del país y el operador turístico.
También se espera la llegada de un especialista médico para ayudar a los pasajeros a bordo del barco.
Una vez que hayan sido evacuados y estén en tránsito hacia los Países Bajos, el plan es que el barco navegue hacia las Islas Canarias, lo que tomará tres días de navegación, según el operador turístico. Las autoridades españolas realizarán entonces una investigación epidemiológica completa y una desinfección total, dijo María Van Kerkhove, directora interina de gestión de epidemias y pandemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Más tarde añadió que se espera que el barco comience a moverse hacia el siguiente puerto para la noche del martes.
El Ministerio de Salud español dijo que un médico del MV Hondius que se encuentra “en estado grave” fue evacuado a las Islas Canarias el martes. El ministerio no ha decidido cuál es el puerto más adecuado para el barco, pero confirmó que el país lo recibirá en las Islas Canarias, la ubicación más cercana con las capacidades necesarias. El ministerio indicó que las autoridades del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades están trabajando para determinar qué personas a bordo del barco necesitan ser evacuadas urgentemente en el propio Cabo Verde antes de que el resto continúe hacia las Islas Canarias. Allí, serán examinados, tratados y trasladados a sus respectivos países.
Actualmente se aplican estrictos procedimientos de salud y seguridad en el barco, incluyendo medidas de aislamiento, protocolos de higiene y monitoreo médico. La empresa afirmó que el ambiente “permanece tranquilo” y que los pasajeros estaban “generalmente serenos.”
Un pasajero, el bloguero de viajes Jake Rosmarin, habló sobre el miedo y la incertidumbre que se percibían en el barco el lunes.
“Lo que está sucediendo ahora mismo es muy real para todos nosotros aquí. No somos solo una historia. No somos solo titulares”, dijo en un video publicado en Instagram, con la voz quebrada por la emoción.
Se está siguiendo el distanciamiento social y los pasajeros tienen la opción de que las comidas se entreguen directamente en su cabina, dijo Rosmarin en una declaración a CNN el martes. Se permite el acceso a las cubiertas exteriores para tomar aire fresco, aunque no está permitido reunirse en áreas interiores como el salón, añadió.
“Oceanwide Expeditions y la tripulación han hecho todo lo posible para mantener a los pasajeros seguros, informados y lo más cómodos posible durante este tiempo”, dijo.
Más allá del propio barco, las autoridades han iniciado el rastreo de contactos para quienes estuvieron en el vuelo a Johannesburgo con la ciudadana neerlandesa que posteriormente falleció.
El primer caso sospechoso fue un neerlandés de 70 años, que de repente se enfermó en el barco con fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea, informó el Departamento de Salud de Sudáfrica a CNN. Murió a bordo el 11 de abril.
La esposa del hombre, que tenía 69 años y también era nerlandesa, fue llevada a Sudáfrica pero se desmayó en un aeropuerto mientras intentaba volar de regreso a los Países Bajos y murió en un hospital cercano. Ella dio positivo a una variante del hantavirus, confirmó Oceanwide Expeditions el lunes.
“El hermoso viaje que experimentaron juntos fue abrupta y permanentemente interrumpido”, dijo la familia de la pareja en un comunicado enviado a CNN por la organización benéfica holandesa Namens de Familie, que apoya a personas que reciben atención mediática tras una tragedia personal.
“Aún no podemos comprender que los hemos perdido. Deseamos llevarlos a casa y conmemorarlos en paz y privacidad”, dijeron.
Después de que el barco salió de Santa Elena, un ciudadano británico a bordo se enfermó el 27 de abril. Ahora está en cuidados intensivos en un centro médico privado en Johannesburgo, aunque su condición está mejorando, según informó la OMS. Es el segundo caso confirmado de hantavirus.
El 2 de mayo, una ciudadana alemana, que presentaba neumonía, murió a bordo del MV Hondius. Aunque aún no se ha establecido la causa de su muerte, se está tratando como un caso sospechoso.
Y dos miembros de la tripulación —uno británico y uno neerlandés— están experimentando actualmente síntomas respiratorios agudos, requiriendo atención urgente, según Oceanwide Expeditions. El hantavirus no ha sido confirmado en ninguno de los dos casos.
Una séptima persona reportó fiebre leve, pero ahora se siente bien, informó la OMS. También ha proporcionado una muestra para la prueba de hantavirus.
Aún no está claro cómo se originó el brote. Sin embargo, la OMS trabaja bajo la hipótesis de que la pareja neerlandesa —ambos fallecidos— contrajo la infección fuera del barco, posiblemente mientras realizaban actividades en Argentina antes de embarcarse en el crucero, explicó Van Kerkhove.
El MV Hondius zarpó por primera vez desde Ushuaia, Argentina, hace más de un mes. Realizó escalas en la Antártida antes de regresar a Ushuaia para pasar una noche y volver a partir el 1 de abril, según el sistema de seguimiento de buques Marine Traffic. Posteriormente, hizo escala en el territorio británico de ultramar de Santa Elena antes de fondear el domingo frente a Praia, informó Marine Traffic.
Por lo general, el hantavirus tiene un periodo de incubación de una a seis semanas antes de que los pacientes comiencen a manifestar síntomas; por lo tanto, es probable que enfermaran algún tiempo después de haberse contagiado, añadió ella.
Según la OMS, los pasajeros que enfermaron desarrollaron síntomas entre el 6 y el 28 de abril, incluyendo “fiebre, síntomas gastrointestinales, una rápida progresión hacia la neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda y shock”.
Durante su travesía, los pasajeros visitaron algunas de las islas más remotas del mundo, donde habrían podido observar una gran variedad de vida silvestre, incluyendo ballenas, delfines, pingüinos y aves marinas, de acuerdo con el itinerario del viaje.
“Se trataba de un barco de expedición, y muchas personas realizaban actividades de observación de aves y otras relacionadas con la vida silvestre”, comentó Van Kerkhove.
En algunos de estos lugares habitan roedores, por lo que “podría existir también alguna fuente de infección en las islas para algunos de los otros casos sospechosos”, agregó.
Se sabe que solo un tipo de hantavirus —el virus Andes— presenta una transmisión limitada de persona a persona. Aunque es poco frecuente, se encuentra principalmente en Chile y Argentina —países de donde partió el barco—, y la OMS sospecha que esta cepa fue la que infectó a los pasajeros del crucero. Actualmente, están a la espera de los resultados de la secuenciación del virus para confirmar esta teoría.
“Creemos que podría estar produciéndose cierta transmisión de persona a persona entre los contactos más estrechos: el matrimonio, las personas que compartían camarote”, afirmó Van Kerkhove.
Por su parte, Rosmarin —uno de los pasajeros— subrayó que el barco “no es un crucero tradicional, sino un buque de expedición” y que había seguido estrictos protocolos de limpieza durante todo su trayecto, dado que visitó “regiones remotas y ambientalmente sensibles”.
Si bien el hantavirus es una enfermedad poco frecuente, resulta sumamente letal: según los CDC, aproximadamente el 38 % de las personas que desarrollan síntomas respiratorios pueden fallecer.
Los síntomas iniciales son similares a los de la gripe: los pacientes presentan fatiga, fiebre, escalofríos y dolores corporales. Sin embargo, con el paso del tiempo, el virus puede dañar el corazón, los pulmones o los riñones, provocando en los pacientes una grave dificultad respiratoria, insuficiencia orgánica e incluso la muerte.
Según los CDC, no existe un tratamiento específico para el hantavirus más allá del manejo de los síntomas. Los CDC indicaron que los pacientes con dificultades respiratorias graves podrían requerir intubación.