El pronunciamiento se conoce pocos días después de que la Procuraduría iniciara una actuación preventiva sobre la situación de los caimanes.
La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) ordenó a la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) adoptar medidas urgentes para garantizar la atención y supervivencia de cerca de 330 ejemplares de caimán llanero que permanecen en centros de conservación ubicados en Villavicencio, la Universidad de los Llanos y el Parque Agroecológico Merecure.
La autoridad ambiental requirió el restablecimiento inmediato de la alimentación de los animales, la corrección de problemas de hacinamiento, mejoras en infraestructura y la atención de riesgos sanitarios detectados durante visitas técnicas realizadas en los últimos meses.
El pronunciamiento de Cormacarena se produce en medio de la controversia por las responsabilidades dentro del Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero. En semanas recientes, la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional había sostenido que la financiación y dirección del programa corresponden al Estado y a las autoridades ambientales. Sin embargo, la corporación ambiental afirmó que la institución académica mantiene la custodia legal y operativa de los ejemplares y, por tanto, es responsable de su alimentación, bienestar y manejo.
Según el requerimiento firmado por el director de Cormacarena, Jhorman Saldaña, la Universidad Nacional no actúa únicamente como colaboradora del programa, sino como entidad ejecutora y tenedora de los animales a través de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco.
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Uno de los puntos que más preocupa a la autoridad ambiental es la interrupción en el suministro de alimento. De acuerdo con las inspecciones realizadas, los caimanes adultos de la Estación Roberto Franco no reciben alimentación desde noviembre de 2025. La situación también afecta a los ejemplares alojados en la Universidad de los Llanos, donde se reportó un prolongado periodo sin alimentación desde septiembre del año pasado.
En el Parque Agroecológico Merecure, donde se concentra la mayor cantidad de individuos, alrededor de 180 ejemplares, Cormacarena señaló que el último registro de alimentación corresponde a septiembre de 2025. Por ello, ordenó reactivar de manera inmediata el suministro de comida y presentar un cronograma que garantice la continuidad de esta actividad.
La corporación también identificó problemas de sobrepoblación en algunos estanques de la Estación Roberto Franco, donde el número de animales supera la capacidad recomendada. Ante esta situación, exigió la presentación de un plan de manejo que contemple la redistribución de ejemplares o la ampliación de espacios para reducir el hacinamiento.
Entre otras medidas, la autoridad ambiental solicitó adecuar áreas de sombra para neonatos y juveniles, fortalecer los sistemas de recambio de agua, restringir el acceso de personas no autorizadas a las zonas de manejo y entregar un informe veterinario sobre los casos de deficiencia de tiamina detectados en algunos individuos jóvenes.
El requerimiento también hace referencia a la muerte de un caimán llanero registrada el pasado 28 de mayo en Merecure. Frente a este hecho, Cormacarena ordenó realizar la necropsia correspondiente, determinar las causas del fallecimiento y presentar un informe técnico detallado.
Asimismo, la entidad pidió reforzar los cerramientos del parque, donde encontró cercas que podrían facilitar la salida de ejemplares adultos, y adecuar áreas arenosas para la reproducción y postura de huevos.
En su argumentación, Cormacarena recordó que la población cautiva de caimán llanero ha permanecido históricamente bajo la administración de la Universidad Nacional desde la década de 1970 y que diferentes instrumentos normativos le asignan funciones relacionadas con la investigación, reproducción y manejo de la especie.
La corporación advirtió que el incumplimiento de las órdenes impartidas podría dar lugar a medidas preventivas o procesos sancionatorios contemplados en la legislación ambiental. Además, informó que remitió copia del requerimiento al Ministerio de Ambiente y a la Procuraduría General de la Nación debido al riesgo que enfrenta esta especie, catalogada en peligro crítico de extinción.
El pronunciamiento se conoce pocos días después de que la Procuraduría iniciara una actuación preventiva sobre la situación de los caimanes y mientras avanza una acción judicial promovida por organizaciones ambientales para garantizar la alimentación inmediata de los ejemplares mantenidos en cautiverio.