El mandatario aseguró que la decisión no implica un porte indiscriminado de armas, pues se mantienen los controles, requisitos y permisos establecidos
El Gobierno colombiano levantó este martes la suspensión general de los permisos para portar armas de fuego, una medida que el presidente Abelardo de la Espriella justificó al considerar que la restricción dejaba en desventaja a los ciudadanos que cumplen la ley frente a los delincuentes.
El mandatario aseguró que la decisión no implica un porte indiscriminado de armas, pues se mantienen los controles, requisitos y permisos establecidos por las autoridades competentes.
La medida restablece la eficacia de los permisos individuales que se encuentren vigentes, aunque no permite portar armas cuando estos estén vencidos, suspendidos, cancelados o revocados, ni cuando exista una prohibición legal o judicial.
El decreto entrará en vigor este miércoles y ordena a las autoridades militares adoptar las medidas necesarias para restablecer la eficacia de los permisos vigentes.
De la Espriella señaló que entre el primero de enero y el 3 de septiembre de este año las autoridades han incautado 15.700 armas de fuego, de las cuales 14.179 estarían relacionadas con delitos.
Según el presidente, 980 de esas armas estaban vinculadas con disidencias de las FARC, 551 con el Clan del Golfo y 339 con el ELN.
La suspensión general del porte de armas fue establecida en diciembre de 2015 durante el Gobierno de Juan Manuel Santos y posteriormente fue prorrogada por los gobiernos de Iván Duque y Gustavo Petro.
Aunque durante estos años se mantuvo la restricción, los titulares de permisos podían solicitar autorizaciones especiales por razones de urgencia o seguridad.
La última prórroga extendía la suspensión hasta el 31 de diciembre de 2026. Con la decisión anunciada por De la Espriella, la medida queda levantada de manera anticipada, poniendo fin a una restricción que se mantuvo durante casi once años.