La ciudad de Cali comenzó este lunes la demolición controlada de los edificios que resultaron gravemente afectados por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro-oeste de Colombia el pasado 10 de agosto.
De acuerdo con las autoridades, los trabajos se realizarán exclusivamente con maquinaria pesada y sin utilizar explosivos, con el objetivo de evitar mayores riesgos para las edificaciones ubicadas en los alrededores.
El primer inmueble intervenido fue el edificio María Mercedes Lloreda, localizado en el barrio Cuarto de Legua, en el sur de Cali, una de las zonas más afectadas por el movimiento telúrico.
La estructura, que contaba con 22 viviendas, sufrió daños de consideración, incluido el colapso parcial de su primer piso. Durante el terremoto murió en el lugar una mujer de 84 años.
Demolición controlada
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, explicó que el procedimiento se desarrolla de manera controlada debido a las condiciones en las que quedó la estructura.
Los trabajos avanzarán desde la parte superior del edificio hacia los niveles inferiores, retirando progresivamente los elementos comprometidos. Los escombros serán trasladados en camiones para su disposición.
Las autoridades ya tienen identificados 11 inmuebles que deberán ser demolidos debido a los daños ocasionados por el terremoto.
Eder aseguró que el proceso se adelanta con especial cuidado y en coordinación con las familias afectadas, con el propósito de garantizar que no queden desprotegidas durante la intervención.
Miles de familias afectadas
El terremoto dejó 154 personas fallecidas en Cali y ocasionó daños en miles de viviendas y edificaciones.
Según el balance de la Alcaldía, 52.809 familias han solicitado evaluaciones de daños o se han registrado como afectadas por el sismo, mientras que 45.139 han sido clasificadas como damnificadas.
Además, 492 personas permanecen en alojamientos temporales, mientras las autoridades avanzan en alternativas de vivienda y en la recuperación de las zonas afectadas.
El alcalde señaló que, dentro del proceso de reconstrucción, se contempla priorizar a las familias que habitaban los edificios que deberán ser demolidos y a quienes perdieron sus viviendas como consecuencia del terremoto.