Cinco menores estarían escondidos en la selva tras secuestro de sus padres, en un caso que evidencia el deterioro de seguridad en regiones.
Una alerta humanitaria encendió las alarmas del Estado. El gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruíz, envió una comunicación urgente al presidente Gustavo Petro solicitando la intervención inmediata para rescatar a cinco menores de edad que permanecen escondidos en la selva, en condiciones de alta vulnerabilidad.
El caso se origina tras el secuestro de una pareja por parte de disidencias de las FARC, específicamente bajo el mando de alias Calarcá. Según la información oficial, los padres lograron escapar antes de ser asesinados, pero previamente habían ocultado a sus seis hijos en la selva para evitar su reclutamiento forzado, una práctica que sigue vigente en varias zonas del país.
Actualmente, al menos cinco de estos menores continúan en paradero incierto, expuestos no solo a riesgos de seguridad, sino también a condiciones extremas de supervivencia. La situación pone en evidencia la persistencia de economías ilegales y estructuras armadas que mantienen control territorial, especialmente en regiones periféricas.
Desde el punto de vista institucional, el gobernador solicitó la activación de rutas de protección, la extracción urgente de los menores y su traslado a un entorno seguro. Sin embargo, la ausencia de una respuesta inmediata por parte del Gobierno nacional incrementa la presión sobre la capacidad de reacción del Estado frente a crisis humanitarias en tiempo real.
El episodio también reabre el debate sobre la efectividad de la política de “paz total”. Mientras continúan los diálogos con grupos armados, hechos como este reflejan una desconexión entre la estrategia nacional y la realidad territorial, donde la población civil sigue asumiendo los costos más altos del conflicto.
Más allá del caso puntual, el riesgo es sistémico: la persistencia del reclutamiento infantil, el control armado y la debilidad institucional en ciertas regiones no solo comprometen la seguridad, sino que también afectan el desarrollo económico y social de largo plazo en zonas clave del país.