Registrar una empresa en EE. UU. permite a startups latinas acceder a financiamiento, protección legal y un entorno estable para su crecimiento global
El ecosistema emprendedor en América Latina enfrenta desafíos en regulación y financiamiento, lo que impulsa a muchas startups a registrarse en Estados Unidos. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), solo el 10% de las startups en la región acceden a capital de riesgo en sus primeras etapas, mientras que en EE. UU. esta cifra asciende al 48%.
Uno de los principales atractivos de EE. UU. es su sistema de protección de propiedad intelectual. En 2024, la Oficina de Patentes y Marcas (USPTO) registró más de 312.000 patentes, con procesos que tardan en promedio 12 meses, frente a los 18 a 24 meses que puede tomar en países como Colombia.
Además, las startups registradas en EE. UU. tienen acceso a incentivos fiscales que facilitan la reinversión en innovación. Las reglas claras y estables del mercado estadounidense también brindan seguridad a los inversionistas, lo que se traduce en un mayor flujo de financiamiento.
Andrés Hurtado, CEO de Prodezk, destacó que el sistema legal estadounidense permite a las startups proteger su propiedad intelectual y expandirse sin las barreras regulatorias de América Latina. "EE. UU. ofrece un ecosistema que facilita el crecimiento sin trabas burocráticas", afirmó.
El registro en EE. UU. también mejora la reputación de las startups ante inversionistas globales. Según la Asociación Nacional de Capital de Riesgo de EE. UU. (NVCA), en 2024 más del 60% de la inversión en startups provino de fondos con sede en ese país, lo que confirma su atractivo para la expansión internacional.